Hachette Filipacchi UK lanzó Sugar en octubre de 1994 y durante una década fue un fijo en los quioscos de revistas juveniles británicas. Después, los lectores de pago se fueron esfumando: la difusión cayó de 250.099 a 113.320 ejemplares en cinco años y, a lo largo de la década, el descenso fue del 75 %, según las cifras de ABC.
En diciembre de 2010 Sugar se relanzó con un formato mayor y mejor papel: una revista que intentaba salir de los problemas a base de gasto. Dos meses después, la edición impresa había muerto: el número de marzo, puesto a la venta el 23 de febrero, fue el último mensual, al que seguiría un último Sugar Beauty Special en abril. Una portavoz atribuyó la culpa a los nuevos hábitos de los lectores: «En la última década, el mercado de las revistas juveniles ha caído un 75 % a medida que los adolescentes dedican su tiempo de medios a las plataformas móviles y web y esperan cada vez más recibir contenido gratis».
La aritmética del editor era aún más cruda. Rita Lewis, editora de Sugar, Elle y Elle Decoration, calificó la impresión como «ya no un negocio viable» y señaló a Sugarscape.com —el sitio lanzado en 2007—, que «ofrece un retorno saludable». Los equipos editorial y publicitario de la edición impresa entraron en consulta, y la empresa prometió hacer todo lo posible por reubicar al personal; el futuro de la editora Annabel Brog dentro de la casa era desconocido. Por encima de todo, la matriz Lagardère negociaba la venta de su cartera internacional de revistas a Hearst: la edición impresa de Sugar no sobrevivió a la transición.
Hachette cerró la edición impresa tras fracasar un costoso rediseño, y mantuvo Sugarscape.com, que ofrecía un retorno saludable.
La difusión cayó más de la mitad en cinco años hasta 113.320 ejemplares, y el rediseño de diciembre con mejor papel solo demostró que un nuevo barniz no podía cambiar la trayectoria.
Todo el mercado juvenil británico se redujo tres cuartas partes en una década mientras los lectores se pasaban al contenido móvil y web gratuito; ninguna publicación podía sobrevivir a su propia categoría.
La propiedad estaba en plena venta —Lagardère traspasaba su cartera internacional a Hearst— y una edición impresa deficitaria era una línea que recortar antes del acuerdo, no un activo que heredar.
Un rediseño le compra a una revista una temporada más, no un futuro: cuando toda la categoría se reduce en tres cuartas partes, el propietario corta el papel y se queda con el sitio web.
Sugarscape.com continuó como hogar de la marca, y el Sugar Beauty Special del 13 de abril de 2011 fue el último producto impreso de la publicación; en 2013 Sugar existía solo como sitio web.
CONSULTA LAS PRUEBAS
Las fuentes
- Hachette to close 16-year-old teen mag Sugar — Campaign (Feb 2011) campaignlive.co.uk
- Teen mags: Still a girl's best friend? — The Independent (May 2013) independent.co.uk