Las cifras provienen del propio mini-programa de Häagen-Dazs: 550 tiendas en el continente en el pico de 2019, 263 en junio de 2025 y 171 el 29 de mayo de 2026, es decir, 92 cerradas en un solo año. La marca abandonó por completo Nanning, Weifang y Shijiazhuang; Taiyuan y Nanchang conservaron una tienda cada una, y Jinan tres. En Pekín, donde quedaban 17 tiendas, el local de Anzhen, con más de diez años de actividad, cerró definitivamente el 29 de julio de 2026: el personal dijo que se trataba de una retirada, no de la reubicación que sugería el aviso.
El 2 de junio de 2026, General Mills anunció el traspaso: una licencia exclusiva para las tiendas de Häagen-Dazs en el continente y su negocio de regalos pasó a un consorcio que incluye a Ningji, una cadena nacional de té de limón batido a mano, con cierre previsto dentro del año, asesorado por Citi y con términos no revelados. General Mills se queda con los negocios más ligeros: la venta minorista en supermercados y el suministro a la restauración, y calificó la operación como parte de un plan para centrarse en marcas y canales con crecimiento rentable.
La economía ya había decidido. Los ingresos globales de helado premium de General Mills cayeron de 800 millones de dólares en 2018 a 730 millones en 2024. Los consumidores chinos ya no pagan primas de marca extranjera por fe; DQ, las heladerías de gelato y las nuevas cadenas de té convirtieron el postre en una compra cotidiana, y una bola de ¥58 arrastraba costes fijos de operación directa que un operador nativo de franquicias estaba mejor preparado para asumir.
General Mills licenció las heladerías a un consorcio de té de limón y se quedó con los supermercados y la restauración, ya que un operador nativo de franquicias podía asumir mejor los costes fijos.
La prima era el relato de la marca, y los compradores chinos dejaron de pagar primas de marca extranjera a ciegas: el postre se convirtió en una compra cotidiana con precios fijados por las cadenas de té.
Las heladerías de operación directa arrastraban costes fijos que un tráfico en descenso ya no podía cubrir; 92 tiendas cerraron en un año.
General Mills optó por entregar la red física a un operador nativo de franquicias y quedarse con los canales de supermercado y restauración, de menor intensidad de capital.
Un precio premium es una promesa que el local debe renovar constantemente. Häagen-Dazs siguió cobrando por un ritual que los compradores chinos habían superado, hasta que el propietario licenció el ritual y se quedó con los congeladores.
Está previsto que el acuerdo de licencia con el consorcio de Ningji cierre dentro de 2026; General Mills sigue gestionando por sí mismo el suministro de Häagen-Dazs a supermercados y restauración en China. La red siguió reduciéndose durante el traspaso: la tienda de Anzhen, en Pekín, cerró el 29 de julio de 2026, dejando 17 tiendas en la capital.
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