Tomorrowland Brasil regresó tras siete años de ausencia —el grupo belga había celebrado ediciones en 2015 y 2016 antes de los problemas financieros de su entonces socio— con 250 millones de reales invertidos, entradas agotadas en tres horas y una previsión de 206.000 personas entre el 12 y el 14 de octubre de 2023 en Itu, en el interior de São Paulo. Después, el primer día se vino abajo: las fuertes lluvias inundaron zonas internas, aparcamientos y vías de acceso, mientras los vídeos de barro, largas colas, caos de tráfico y mala gestión del aparcamiento se apoderaban de la página brasileña del festival en redes sociales.

En la mañana del viernes los organizadores cancelaron el segundo día: «Debido a las fuertes tormentas, lluvias e inundaciones de ayer, las zonas internas de Tomorrowland, los aparcamientos y las vías de acceso están muy dañados. Anunciamos que el festival no se celebrará hoy», rezaba el comunicado, que prometía trabajar durante la noche para reabrir con seguridad el sábado y dar detalles sobre las devoluciones en breve.

La apuesta era alta para el propietario We Are One World, que acababa de dar la vuelta a su negocio —un beneficio de 18,6 millones de euros en 2022 que revertía las pérdidas acumuladas de la pandemia de 13,6 millones de euros de 2020 y 2021— y para el socio local DC Set Group. Entre los patrocinadores figuraban Beck's, de Ambev, Beats, Pernod Ricard, Pepsi y Chandon.

Se canceló el segundo día del evento, al que asistieron 206.000 personas; se prometieron devoluciones de unas entradas que se habían agotado en tres horas y cuyo precio iba de 525 reales a más de 4.600 reales para el paquete VIP

Las tormentas dejaron inutilizables las zonas internas del recinto, el aparcamiento y las vías de acceso, infraestructuras de las que dependían 206.000 asistentes.

Los fallos operativos del primer día (colas, tráfico, gestión del aparcamiento) ya se habían vuelto virales antes de que los daños meteorológicos los agravaran.

Cancelar el segundo día se convirtió en la opción menos mala: una repetición insegura o caótica habría supuesto un daño de marca mucho mayor que una devolución.

El verdadero producto de un festival es la logística del recinto: cuando el barro llega a la portada, el cartel ya no importa; hay que cancelar antes de que la multitud convierta la marca en un meme.

El festival reabrió el sábado según lo prometido, con el compromiso de dar detalles sobre las devoluciones, pero la cancelación de un día con entradas agotadas en un evento de 250 millones de reales quedó como la historia de la edición, y como muestra de la brecha entre la demanda de entradas y las operaciones sobre el terreno.

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Las fuentes

  1. Tomorrowland cancela segundo dia de festival ante chuvas e reclamação de clientes Valor Econômico · valor.globo.com ·