Lululemon presentó su línea de yoga Breezethrough el 9 de julio de 2024, comercializándola como una innovación fresca para los aficionados al yoga caliente. Con un precio cercano a los 100 dólares, los leggings llevaban una costura en forma de V que llegaba hasta la cinturilla y que, según informaron rápidamente los clientes, aplanaba y alargaba los glúteos —el efecto 'trasero largo'—, junto con quejas sobre el material fino y la 'ubicación de la cola de ballena'. En Reddit, una clienta escribió que 'literalmente me hacen parecer rectangular'.

A finales de julio, la empresa, valorada en 31.000 millones de dólares, había pausado las ventas de la línea, diciendo que se toma en serio los comentarios de los clientes y que ve 'una oportunidad de incorporar lo que han compartido en futuros diseños'. The Wall Street Journal, al revisar antiguos correos electrónicos de la empresa, informó que el diseño era en parte un intento de atraer a otras generaciones, y señaló que la colección se parecía a unos leggings que se habían vuelto virales en TikTok.

El tropiezo cayó sobre una acción que ya iba en descenso: un 16% menos en un mes y un 50% menos en un año, tocando los 247,32 dólares, su nivel más bajo desde 2020, antes de recuperarse hasta unos 261 dólares. En una llamada de resultados, el consejero delegado, Calvin McDonald, admitió que la empresa 'no maximizó el negocio en Estados Unidos', citando una paleta de colores y una selección de leggings básicos que resultaban 'demasiado limitadas'; el analista de JPMorgan Matthew Boss vinculó directamente la retirada del producto con los comentarios negativos de los clientes.

Las ventas se pausaron en pocas semanas; la acción cayó un 16% en un mes y un 50% en un año, tocando su nivel más bajo desde 2020 en 247,32 dólares.

El defecto era la pieza central del diseño: la costura en V era la innovación, así que ningún marketing podía aislarla del fracaso.

El episodio está cuantificado de principio a fin: fecha de lanzamiento, precio, retirada y la caída de la acción del 16% mensual y el 50% anual.

La admisión del consejero delegado en la llamada de resultados sobre las selecciones femeninas desaprovechadas conecta este fracaso de producto con un declive comercial documentado.

Repite la lección más antigua de Lululemon (la crisis de transparencia de 2013): en esta categoría, los fallos de calidad del producto son fallos de marca.

La innovación de diseño que persigue una tendencia puede fracasar en la única prueba que importa al cliente —el espejo—: la tecnología de los tejidos no puede vender una silueta que la gente odia.

Las ventas de Breezethrough se pausaron a finales de julio de 2024, y la empresa prometió ajustes de diseño; el material señala que algunos clientes aún podían encontrar los pantalones en las tiendas, y Lululemon siguió apoyándose en el crecimiento internacional mientras su negocio femenino en Estados Unidos se recuperaba.

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Las fuentes

  1. Lululemon pulls yoga pants after complaints of a 'long butt' Fortune · fortune.com ·