El 24 de noviembre de 2023, la franquicia de comida rápida de Queensland Getta Burger anunció que había cerrado 14 de sus locales en el sureste de Queensland, dejando abiertos solo los de Townsville, North Ward y Kirwan. Se nombró un liquidador para las seis empresas del director Brent Poulter, que también gestionaban Cach Song Vietnamese Coffee y OnlyFries en Capalaba. 107 empleados se enteraron por el anuncio; varios dijeron que no se les avisó hasta que llegaron a trabajar el jueves por la mañana.
Poulter enmarcó el colapso como una negativa a transigir: «No veía la forma de mantener nuestros grandes estándares y mantener el negocio en marcha». La cadena había absorbido las pérdidas de la COVID de forma voluntaria sin ayuda gubernamental, y Poulter dijo que habría tenido que reducir la calidad de las hamburguesas para seguir siendo viable —«no queremos vender carne inferior y cobrar el mismo precio»— a la vez que se resistía a trasladar los costos a los clientes mientras se acumulaban los «costos crecientes».
Las cifras que citó eran contundentes: un aumento del 30 por ciento en las facturas de electricidad en el último año, un incremento de precio del 300 por ciento en las patatas fritas y costos crecientes de aceite de freír, embalaje, servicios públicos y transporte. «Las pequeñas empresas de todo el país están lidiando con alquileres por las nubes, costos crecientes y obstáculos de personal, sin ningún tipo de apoyo», afirmó.
Cerraron 14 de 17 locales y se nombró un liquidador (Ian Currie, de BRI Ferrier) para las seis empresas de Poulter; 107 trabajadores perdieron sus empleos justo antes de Navidad.
La cadena cargó con una década de inflación en sus propios libros en lugar de recalcular los precios del menú o reducir las porciones.
Absorbió las pérdidas de la época de la COVID sin ayudas del estilo de JobKeeper, entrando en la crisis de costos sin reservas.
Los estándares premium a precios sin cambios hicieron que cada local fuera financieramente inviable a medida que se disparaban la energía y los insumos.
El cierre afectó a 107 trabajadores días antes de Navidad, y el personal se enteró al llegar al trabajo.
Negarse a trasladar los costos puede ser una promesa de marca, pero sigue siendo una decisión de precios, y un menú que ya no se paga por sí mismo acaba cerrando todas las puertas que lo ofrecen.
El procedimiento de liquidación abarcó las seis empresas de Poulter; tres locales de la zona de Townsville siguieron operando mientras que los demás —Capalaba, Clayfield, North Lakes, Cannon Hill, Victoria Point, West End, Bridgeman Downs, Carina, Springfield Lakes, Holmview, Yamanto y Yatala— cerraron.
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Las fuentes
- Getta Burger announces mass closures in south east Queensland, citing soaring cost pressures ABC News (Australia) · abc.net.au ·