Geox, el fabricante de calzado del Véneto que construyó una marca global sobre su patente de suela transpirable, anunció el 10 de septiembre de 2025 un plan de reestructuración en el que declaró excedentes —esuberi— 130 puestos de los aproximadamente 500 empleados en su sede central de Montebelluna, cerca de Treviso. El anuncio siguió a un primer semestre de 2025 que cerró con una pérdida de 4,9 millones de euros y unos ingresos un 4,7 % inferiores a los del mismo periodo del año anterior.
La cifra se confirmó en la segunda reunión entre la dirección y los sindicatos, y el 30 de septiembre las partes firmaron un acuerdo en la sede de Geox para gestionar los 130 despidos sin despidos forzosos. Los instrumentos son los amortiguadores sociales italianos: contratos de solidaridad, que reparten la reducción de horas entre la plantilla, más incentivos a la salida voluntaria escalonados según la antigüedad —hasta un año de salario para los empleados con más años de servicio—. El acuerdo fue aprobado por las asambleas de trabajadores.
Para Geox esta es la segunda gran contracción. El grupo ya se había reducido drásticamente tras la crisis de la época de la pandemia, cuando perdía más de 100 millones de euros al año y su filial canadiense se declaró en quiebra. Esta vez los recortes llegan a la propia sede central —las funciones que diseñan, comercializan y gestionan la marca— y no solo a la red de tiendas.
El contexto importa: Montebelluna es la capital del distrito italiano del sportsystem. Que una cuarta parte de la plantilla de la sede central de la marca ancla haya sido declarada excedente se interpreta allí como una señal para toda la cadena de suministro que la rodea.
Se utilizaron contratos de solidaridad para repartir la reducción de horas entre la plantilla, además de incentivos a la salida voluntaria de hasta un año de salario, evitando despidos forzosos.
Recortar una cuarta parte de la sede central demuestra que la demanda no ha vuelto: el grupo ya había reducido su huella minorista y ahora está reduciendo las funciones que diseñan y gestionan la propia marca.
Los contratos de solidaridad reparten el dolor en lugar de concentrarlo —reducción de horas para muchos en vez de despidos para 130, lo que gana tiempo mientras el mercado decide—.
La aritmética del primer semestre corresponde a una reestructuración defensiva, no a un plan de crecimiento: una pérdida de 4,9 millones de euros con ingresos en descenso significa que lo que se intenta corregir es el coste, no la demanda.
Cuando la marca ancla de un distrito especializado recorta su sede central, la señal llega a cada proveedor y subcontratista construido a su alrededor.
Cuando un plan de recuperación reduce las tiendas pero no las pérdidas, los recortes acaban llegando a la sede central. La sede central no está protegida de la demanda: es donde los recortes llegan al final.
El acuerdo se basa en contratos de solidaridad y salidas voluntarias incentivadas, sin despidos forzosos; Geox calificó el acuerdo como un equilibrio entre la protección de los trabajadores y la sostenibilidad del negocio en un mercado complejo. Los sindicatos lo consideraron satisfactorio. Para Montebelluna, la pregunta abierta es si el plan estabiliza la marca o simplemente retrasa la siguiente ronda.
CONSULTA LAS PRUEBAS
Las fuentes
- Geox — comunicato stampa: accordo con le Organizzazioni Sindacali sul piano di ridimensionamento (30 Sep 2025) geox.biz
- RaiNews TGR Veneto — Montebelluna, la Geox annuncia 130 esuberi tra i dipendenti (Sep 2025) rainews.it
- Prima Treviso — Piano di ristrutturazione Geox, 130 i lavoratori in esubero a Montebelluna (Sep 2025) primatreviso.it
- Il Gazzettino — Geox firma l'accordo sindacale: 130 esuberi nella sede centrale, contratti di solidarietà e incentivi all'uscita ilgazzettino.it