Ericsson, el fabricante sueco de equipos de telecomunicaciones, había apostado por un auge del gasto en 5G. A medida que los operadores móviles de todo el mundo desplegaban redes 5G, Ericsson esperaba años de fuerte demanda de sus equipos de radio, y en consecuencia amplió su plantilla y su capacidad.
El auge no llegó como se esperaba. A finales de 2022, el mercado de equipos de telecomunicaciones se estaba debilitando: el gasto en 5G se desaceleró en los mercados clave y la demanda no se materializó al ritmo que Ericsson había previsto. La empresa quedó con más capacidad de la que el mercado necesitaba.
En febrero de 2023, Ericsson anunció que recortaría alrededor de 8.500 empleos, aproximadamente el 8 por ciento de sus 105.529 empleados, incluidos unos 1.400 en Suecia. Los despidos formaban parte de un plan de reducción de costos dirigido a lograr unos 860 millones de dólares en ahorros, y la mayor parte de los recortes se aplicaría en el primer semestre de 2023 y algunos se extenderían hasta 2024.
El caso trataba sobre la previsión. Ericsson había dimensionado su plantilla para un repunte del 5G que se estancó, y cuando la demanda esperada no se materializó, la plantilla que había construido se convirtió en exceso de capacidad. Los 8.500 empleos fueron la factura de contratar con base en una previsión y no en un mercado: un recordatorio de que la capacidad construida para un auge es lo primero que se recorta cuando el auge no llega.
Recortar 8.500 empleos, alrededor del 8 % de la plantilla, para ahorrar aproximadamente 860 millones de dólares: la factura de contratar con base en una previsión que no se cumplió.
Ericsson amplió su plantilla y su capacidad para un auge del gasto en 5G que no se materializó al ritmo que había previsto
Cuando el mercado de equipos de telecomunicaciones se debilitó y la demanda de 5G se desaceleró, la empresa quedó con más capacidad de la que el mercado necesitaba
Los 8.500 recortes de empleo, alrededor del 8 por ciento de la plantilla, fueron el costo de contratar con base en una previsión que no se cumplió en lugar de con base en la demanda real
Una plantilla construida para un auge es lo primero que se recorta cuando el auge no llega; los despidos fueron la corrección del exceso de capacidad
La capacidad construida para un auge se convierte en exceso de capacidad cuando el auge no llega. Ericsson dimensionó su plantilla para un repunte del 5G que nunca llegó; los 8.500 empleos recortados fueron la factura de contratar con base en una previsión, no en un mercado.
CONSULTA LAS PRUEBAS