Los problemas de Unizo Holdings comenzaron en julio de 2019, cuando la agencia de viajes H.I.S. lanzó una oferta de adquisición no solicitada de ¥3.100 por acción, buscando sinergias con su negocio de viajes. Unizo se resistió; fondos extranjeros se sumaron a la puja y la guerra de ofertas elevó el precio a ¥6.000 por acción —casi el doble de la oferta de H.I.S. y el triple del precio previo a la puja, de ¥1.990, en unos 270 días—. En diciembre de 2019, la sociedad de inversión financiada por empleados Chitosea Investment anunció una EBO —una compra por los empleados—, recaudando aproximadamente ¥200.000 millones del fondo estadounidense Lone Star, con los empleados al frente de la empresa y los puestos de trabajo protegidos.
La EBO se cerró en abril de 2020 y Unizo dejó de cotizar en bolsa ese junio, mientras el presidente Tetsushi Ozaki —exvicepresidente de Mizuho, famoso por liderar la ampliación de capital de ¥1 billón de Mizuho en 2003— y el consejo de administración salieron en bloque.
Las propias palabras de Ozaki delataron la aritmética: se le escapó que el inflado precio de la TOB significaba que «tendremos que vender más inmuebles de lo que se asumió inicialmente», y que los empleados que se oponían a la EBO se marcharían, dejando solo a los suficientes que «puedan alimentarse». Tras la compra, Unizo se vio forzada a una oleada tras otra de ventas de activos, hasta que ni siquiera se pudo pagar al personal restante. En abril de 2023, tres años después de la EBO, Unizo quebró con ¥126.200 millones de deuda, la mayor quiebra del año y un default de bonos.
El ajuste de cuentas llegó a quienes la dirigieron. En una reunión de acreedores del 24 de octubre de 2023, Unizo —en rehabilitación civil— reveló una demanda, encabezada por el supervisor designado por el tribunal mediante los derechos de impugnación de la ley de rehabilitación, que exige a cuatro exdirectivos, incluido el expresidente Tetsushi Ozaki, la devolución de más de ¥900 millones pagados tras sus salidas: más de ¥100 millones en pagos de jubilación y más de ¥800 millones en honorarios de asesoría pagados a lo largo de aproximadamente un año tras la exclusión de bolsa. Ozaki y los demás indicaron que combatirían la reclamación en los tribunales.
¥126.200 millones de deuda y una quiebra en abril de 2023 —el mayor default de bonos de Japón ese año—; cuatro exdirectivos demandados para que devuelvan más de ¥900 millones.
La «compra por los empleados» se financió con unos ¥200.000 millones del fondo estadounidense Lone Star: liderada por empleados de nombre, financiada por fondos y deuda en sustancia.
La guerra de ofertas triplicó el precio de adquisición hasta ¥6.000 frente a ¥1.990 antes de que comenzara la puja, y el precio más alto tuvo que pagarse con más ventas de activos.
Ozaki reconoció él mismo el error de cálculo, diciendo a sus allegados que el disparado precio de la TOB obligó a Unizo a vender más propiedades de lo previsto.
Mientras la empresa se deslizaba hacia la rehabilitación, cuatro exdirectivos ya marchados cobraron más de ¥900 millones en pagos de jubilación y honorarios de asesoría.
Ganar una guerra de ofertas triplicando el precio no es liderazgo: una EBO financiada en la cima de una puja no dejó nada para el negocio —ni para los empleados a los que decía proteger—.
Unizo entró en rehabilitación civil en abril de 2023 con ¥126.200 millones de deuda y un bono en default. El supervisor designado por el tribunal lanzó la demanda de impugnación revelada el 24 de octubre de 2023, reclamando más de ¥900 millones a Ozaki y otros tres exdirectivos, quienes optaron por impugnarla, lo que convierte el caso en una prueba de cuánto de las salidas de fondos de la era de la EBO pueden recuperar los acreedores.
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Las fuentes
- 「みずほ1兆円増資」主導者の誤算、ユニゾ社債デフォルトの根源 Nikkei Business (日経ビジネス) · business.nikkei.com ·
- [独自]経営破綻ユニゾ、9億円の報酬返還求め元経営陣を提訴 Nikkei Business (日経ビジネス) · business.nikkei.com ·