Sterling First Group, de Perth, comercializó las viviendas para jubilados Sterling New Life como «el modo inteligente de jubilarse»: clientes mayores pagaban sumas por adelantado —normalmente cientos de miles de dólares— por arrendamientos a largo plazo de hasta 40 años sobre propiedades, presentados en seminarios y anuncios como una alternativa barata a una urbanización para jubilados. Más de 18,5 millones de dólares ingresaron de clientes de todo el país. En junio de 2019 el grupo fue puesto en liquidación, dejando a más de 100 clientes ante una posible expulsión; el matrimonio de Perth Maureen y Malcolm Cameron teme perder los 180.000 dólares de ahorros de toda una vida que pagaron para mudarse.

Las quejas ante ASIC comenzaron en 2016; el regulador dijo que la primera queja «no bastaba para probar una conducta indebida». Protección al Consumidor de Australia Occidental se infiltró en un seminario de Sterling, concluyó que el plan «parecía demasiado bueno para ser verdad» y lo remitió a ASIC. Seis meses después siguió una orden de cese provisional, pero una vez modificada la documentación, las ventas a través del Sterling Income Trust se reanudaron.

A finales de 2017 el grupo creó una nueva estructura, Silverlink, y firmó a 38 nuevos inquilinos por casi 7 millones de dólares, sin declaración de divulgación de producto. Ron y Beryl Race pagaron más de 250.000 dólares en abril de 2018 y nunca se les informó de la orden de cese.

En noviembre de 2020 el Tribunal Federal declaró que Theta Asset Management y su director gerente Robert Marie habían infringido la Ley de Sociedades al emitir declaraciones de divulgación de producto defectuosas: Theta fue multada con 2 millones de dólares, a Marie se le ordenó pagar 100.000 dólares y fue inhabilitado durante cuatro años. ASIC no reclamará los 2 millones porque reduciría el dinero que queda para los acreedores. Incluso después de un acuerdo con ASIC en julio de 2018 para dejar de ofrecer el producto, los Cameron se inscribieron bajo Silverlink en octubre de 2018: sus ahorros de toda una vida fueron a parar a acciones de Silverlink que, según dicen, les dijeron que eran un fideicomiso.

Más de 18,5 millones de dólares pagados por adelantado por clientes mayores; Theta multada con 2 millones de dólares y su director gerente con 100.000 dólares e inhabilitación de cuatro años

El producto trasladaba los ahorros de toda una vida a arrendamientos largos con la promesa de una jubilación barata, mientras que el riesgo último de expulsión si los fondos dejaban de fluir nunca se divulgó realmente.

El régimen de divulgación de ASIC permitió a Sterling modificar la documentación y reanudar las ventas: una respuesta de mano blanda que tardó seis meses, a juicio de los críticos, demasiado lenta.

La reestructuración de Silverlink aprovechó la brecha entre una orden de cese sobre un fideicomiso y un cese sobre la operación, y su memorando de información nunca se presentó ante ASIC.

Una orden de cese sobre el producto no es un cese sobre la fuerza de ventas: cuando un plan prohibido resurge bajo un nuevo nombre, la carrera burocrática del regulador ya está perdida.

ASIC llevó a cabo lo que llamó una investigación prioritaria con financiación especial para la aplicación de la ley y asesores jurídicos externos. El informe de liquidación de KPMG señaló que continuaban las investigaciones sobre posibles infracciones legales por parte de directores actuales y anteriores, incluida la oferta de valores sin un documento de divulgación vigente y conducta engañosa. Las reclamaciones de las víctimas ante AFCA quedaron en suspenso a la espera de un plan federal de compensación de último recurso. El fundador, Ray Jones, que había estado en bancarrota hasta 2015, declinó ser entrevistado; el director Brian Ruzich admitió: «Como director, supongo que debería haber prestado más atención».

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Las fuentes

  1. ASIC accused of acting too slowly after Sterling First retiree housing group collapses ABC News · abc.net.au ·