En julio de 2023, BBC South Today analizó cómo el Reading FC pasó de disputar una semifinal de los play-off de la Championship en mayo de 2017 a la League One. Al día siguiente de aquella victoria, se confirmó que el empresario chino Dai Yongge y su hermana Dai Xiu Li eran los compradores de una participación del 75 %, lo que los convertía en el cuarto grupo de propietarios del club en cinco años. Seis años después, el Reading había descendido a la tercera categoría por primera vez en 21 años, había sufrido deducciones de puntos por incumplir la normativa financiera y se enfrentaba a una petición de disolución por impuestos impagados. Un grupo de aficionados llamado "Sell Before We Dai" pedía un cambio de propiedad.

La revisión de las cuentas realizada por la BBC encontró pérdidas antes de impuestos de 146 millones de libras en cinco años, frente a un límite de la EFL de 13 millones de libras al año. En su punto máximo, en 2021, el club gastó el 234 % de sus ingresos en salarios de jugadores. Jugadores talentosos se marcharon por traspasos bajos debido a una mala gestión de los contratos y a la falta de cláusulas de rescisión, y la pandemia empeoró un plan insostenible, lo que llevó a un embargo de transferencias de casi dos años. El ex presidente Sir John Madejski dijo que Dai había invertido bastante más de 200 millones de libras en el club y que había recibido "muy malos consejos", dado el escaso retorno.

A finales de junio de 2023, HMRC emitió una petición de disolución por impuestos impagados, poco después de que la EFL acusara al club de no pagar a los jugadores en tres ocasiones durante la temporada 2022-23. La BBC no pudo localizar a Dai. Descubrió que la negociación de acciones de su sociedad matriz, China Dili Group, estaba suspendida en Hong Kong desde octubre de 2022 mientras un investigador independiente examinaba su información financiera, y que él y su hermana habían sido anteriormente propietarios de otros dos clubes, el Beijing Renhe y el KSV Roeselare, que ambos desaparecieron tras el descenso y problemas financieros.

146 millones de libras de pérdidas antes de impuestos en cinco años, una deducción de puntos, el descenso a la League One y una petición de disolución de HMRC.

Los salarios alcanzaron el 234 % de los ingresos en 2021, muy por encima de lo que ganaba el club.

Los jugadores con valor se marcharon baratos porque los contratos carecían de cláusulas de rescisión.

El club dependía de las inyecciones de efectivo de un único propietario y, a mediados de 2023, estaba dejando de pagar impuestos y salarios a los jugadores.

Los propietarios incumplieron repetidamente las normas financieras de la EFL, lo que acarreó sanciones y un embargo de transferencias.

Un club financiado con el efectivo de un solo propietario es tan sólido como la capacidad de ese propietario para seguir enviándolo.

El Reading comenzó la temporada 2023-24 de la League One con una plantilla reconstruida y recursos limitados bajo el nuevo entrenador principal, Ruben Selles, y el director de fútbol, Mark Bowen. Los propietarios declinaron hacer comentarios a la BBC. El grupo de aficionados afirmó que la gestión de Dai había sido un "desastre absoluto" y quería que vendiera lo antes posible. El reportaje de la BBC no informa de cómo se resolvió la petición de HMRC.

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Las fuentes

  1. Reading FC: The rise and fall of a club and its elusive owner BBC Sport · bbc.com ·