En diciembre de 2022, Endo, la farmacéutica con sede en Dublín, cesó la producción y la venta de Qwo (colagenasa de Clostridium histolyticum-aaes), el primer inyectable que la FDA había aprobado —en julio de 2020— para tratar la celulitis moderada a grave en los glúteos de mujeres adultas. El consejero delegado, Blaise Coleman: «Tras un cuidadoso análisis, hemos determinado que Qwo no representa una oportunidad comercial viable para Endo». El motivo fue la preocupación por los hematomas en el lugar de la inyección y la decoloración de la piel, nueve meses después de que Endo lanzara una campaña publicitaria «Butt First» para impulsar las ventas.

La decisión supuso el despido de 90 empleados a tiempo completo, un ahorro anual de entre 50 y 60 millones de dólares y un cargo de reestructuración de entre 235 y 250 millones de dólares en el trimestre, sujeto a las aprobaciones del tribunal de quiebras. La respuesta clínica se había quedado corta: en el ensayo Aphrodite, «aunque los resultados de ciertas cohortes del estudio reflejaron una reducción modesta del área y la gravedad de los hematomas, ninguna alcanzó un nivel constante de reducción de hematomas tras el tratamiento inicial que aliviara adecuadamente las preocupaciones del mercado», dijo la empresa.

El derrumbe de la apuesta de recuperación recayó sobre una empresa que ya estaba en apuros. Menos de cuatro meses antes, Endo había solicitado la quiebra, comprometiéndose a un acuerdo de 450 millones de dólares por los opioides a causa de su promoción del analgésico Opana ER, que retiró del mercado en 2017. Endo había planeado ya en 2020 recortar 560 empleos para 2023 mientras contaba con el éxito de Qwo para recuperarse. Las ventas de Qwo nunca se divulgaron por separado: su categoría de «otros productos de especialidad» facturó 86 millones de dólares en 2021, un 7 % menos, y cayó un 19 % interanual hasta los 39 millones de dólares en el primer semestre de 2022.

Se cesaron la producción y la venta de Qwo; se despidió a 90 empleados a tiempo completo; un cargo de reestructuración de entre 235 y 250 millones de dólares este trimestre, frente a un ahorro anual de entre 50 y 60 millones de dólares.

Los hematomas y la decoloración de la piel en los lugares de inyección alarmaron al mercado estético del que dependía el producto.

El ensayo Aphrodite no pudo demostrar una reducción constante de los hematomas, dejando sin respuesta esa preocupación.

Endo había apostado su recuperación tras la quiebra a Qwo mientras recortaba 560 empleos y cerraba tres plantas en otros lugares.

Las ventas caían de todos modos: la categoría del producto cayó un 19 % interanual en el primer semestre de 2022.

Un producto pionero con efectos secundarios visibles necesita datos de eficacia antes del gasto en marketing, y una apuesta de recuperación que se agria dentro de una empresa en quiebra arrastra consigo los empleos.

El producto sigue aprobado por la FDA y disponible, y Endo dijo que las consultas médicas aún podían pedir el stock existente mientras durara. Pero los despidos y el cargo de un cuarto de billón de dólares se sumaron a la reestructuración impulsada por los opioides, en la que la empresa ya se había comprometido a recortar 560 empleos para 2023: la recuperación que Qwo debía financiar nunca llegó.

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Las fuentes

  1. Troubled Endo shelves cellulite treatment Qwo, lays off 90 employees Fierce Pharma · fiercepharma.com ·