Condé Nast Entertainment presentó a los compradores de medios un importante impulso de pódcast en los NewFronts de 2020 y lanzó su red homónima ese verano con tres programas —The Pitchfork Review, Get Wired e In Vogue—. Las personas que los presentaron, produjeron y editaron eran contratistas, en su mayoría empleadas en realidad a través de una empresa de servicios de personal llamada Ettain y no de Condé; según ellas, las mantuvieron con contratos de corta duración, trabajaron toda la noche sin beneficios y les dijeron que no podían ser contratadas como personal fijo debido a una congelación de contrataciones. Solo dos personas de los programas eran empleadas a tiempo completo.

En diciembre todo se desmoronó. Al equipo de The Pitchfork Review, al que se le había insinuado la posibilidad de puestos fijos, le comunicaron que el programa pasaría a la productora externa Neon Hum el siguiente día hábil, y que debían capacitar a sus reemplazos. «Querían que [nosotros] capacitáramos a esta productora... para que ocupara nuestros puestos», dijo la productora sénior Caitlin Pierce. El equipo de In Vogue se enteró mediante un correo automático de Ettain, tres días antes de que vencieran sus contratos, de que quedaban fuera el 18 de diciembre. El contrato adicional de tres semanas y media del equipo de Wired fue revocado después de que protestaran.

El 12 de enero de 2021, 11 antiguos productores y editores de CNE publicaron una declaración conjunta en la que acusaban a la empresa de gestionar mal su empleo y de manejar torpemente la red: «no prevemos éxito para esta ni para ninguna iniciativa de audio que no respete a sus productores, editores e ingenieros». Ambos empleados a tiempo completo habían renunciado, por lo que no estaba claro quién produciría los programas, incluso cuando los anunciantes ya habían comprado inventario en la segunda temporada de Get Wired. La agitación coincidió con un cambio de liderazgo: Agnes Chu reemplazó a Oren Katzeff en julio de 2020; Katzeff quería producción interna y Chu prefería la externalización.

De las personas que crearon los tres programas de lanzamiento, solo dos eran empleadas a tiempo completo; ambas renunciaron, dejando a la red sin productores internos

CNE basó su oferta en contratos de agencia de corta duración para sortear una congelación de contrataciones, de modo que las personas que hacían los programas no tenían participación ni seguridad.

Se ordenó a los productores capacitar a la empresa externa que se haría cargo de su programa, lo que envenenó el traspaso.

Las terminaciones de contrato se comunicaron mediante correo automático de la agencia de personal días antes del vencimiento, sin negociación.

Un cambio de liderazgo a mitad de año invirtió la estrategia, de producción interna a externalización, dejando al equipo varado a mitad de plan.

Lanzar un negocio de contenido con mano de obra contratada desechable ahorra plantilla sobre el papel y pierde toda la capacidad el día en que vencen los contratos.

Neon Hum no había firmado nuevos acuerdos de producción con CNE en adelante, y el destino de los programas —incluido Get Wired, con inventario publicitario ya vendido— no estaba claro. CNE dijo que vio «mucho crecimiento» en su negocio de audio en 2020 y esperaba «no solo recuperar a algunos de nuestros equipos, sino también construir nuevas alianzas creativas»; una noticia que, según señalaron antiguos productores, llegaba a las personas que acababa de despedir.

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Las fuentes

  1. Condé Nast Entertainment wanted a major podcast network, but the producers say they got burned instead The Verge · theverge.com ·