El censo de 2010 iba a ser el primer recuento sin papel de Estados Unidos: los enumeradores llevarían computadoras de mano personalizadas en lugar de lápices, y la Oficina del Censo adjudicó a Harris Corp un contrato de 600 millones de dólares para construirlas. La Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAO) ya había señalado riesgos de adquisición y gestión en el programa —el esfuerzo de Automatización de la Recolección de Datos de Campo (FDCA)— desde enero de 2005.
Salió como temía la GAO. Los requisitos cambiaron una y otra vez, el calendario se retrasó y, para 2007, la estimación del costo del ciclo de vida del programa había subido a 647 millones de dólares, con más aumentos previstos; Harris atribuyó el crecimiento a requisitos adicionales. Las pruebas de campo de mayo y junio de 2007, en condiciones similares a las del censo, hallaron que los dispositivos eran lentos e inconsistentes al procesar datos. Para marzo de 2008, la GAO dijo al Senado que las estimaciones de sobrecosto para corregir los problemas iban de 600 millones a 2000 millones de dólares.
En abril de 2008 la Oficina canceló las computadoras de mano para el seguimiento puerta a puerta y devolvió a los enumeradores al papel. El Departamento de Comercio dijo que la reelaboración añadiría hasta 3000 millones de dólares, llevando el total del recuento por encima de los 14 000 millones. El subdirector del Censo, Preston Jay Waite —descrito como el arquitecto del censo de 2010— se jubiló en cuestión de semanas en medio de las críticas, y funcionarios del gobierno admitieron que la Oficina no estaba preparada para gestionar el contrato, al no haber especificado nunca con claridad sus requisitos técnicos a Harris.
Luego vino el giro. En 2009, el Inspector General de Comercio y la GAO clasificaron ambos el censo de 2010 entre los programas federales con más probabilidades de fracasar. En cambio, en agosto de 2010 la Casa Blanca informó que el censo iba según lo previsto y un 22 por ciento por debajo del presupuesto, devolviendo 1600 millones de dólares en ahorros operativos.
Sobrecostos estimados en 600 millones–2000 millones de dólares en el programa de computadoras de mano; el recurso al papel añadió hasta 3000 millones, llevando el recuento por encima de los 14 000 millones
La Oficina nunca fijó requisitos técnicos claros antes de firmar, así que los requisitos siguieron cambiando y cada cambio costaba dinero.
Las recomendaciones de la GAO quedaron sin implementar durante tres años mientras la línea base del programa se erosionaba silenciosamente.
Las pruebas de campo realistas llegaron dos años después de firmado el contrato, cuando descubrir los límites de los dispositivos era costoso de corregir.
Mantener una opción en papel se trató como un contingente aburrido, pero fue lo que hizo posible una retirada segura.
Un plan de automatización que no sobrevive a las pruebas de campo es un pasivo. El censo sobrevivió porque existía un recurso al papel y los líderes cortaron pérdidas dos años antes, no porque se arreglara la tecnología.
El censo de 2010 siguió adelante en papel y se completó según lo previsto, terminando un 22 por ciento por debajo del presupuesto con 1600 millones de dólares devueltos al Tesoro. La Casa Blanca atribuyó el resultado a una participación récord en la respuesta por correo: cada punto porcentual de respuesta por correo ahorraba unos 85 millones de dólares en el seguimiento puerta a puerta. El episodio se convirtió en un ejemplo habitual en las advertencias de la GAO sobre la contratación federal de TI, citado tan recientemente como en la planificación de la Oficina para el recuento de 2020.
CONSULTA LAS PRUEBAS
Las fuentes
- Significant Problems of Critical Automation Program Contribute to Risks Facing 2010 Census (GAO-08-550T) US Government Accountability Office · gao.gov ·
- Census official steps down amid criticism over botched tech contract The Mercury News (AP) · mercurynews.com ·
- Billion-dollar IT failure at Census Bureau ZDNet · zdnet.com ·
- The Cost-Saving Census The White House (archived) · obamawhitehouse.archives.gov ·