Wagamama, la cadena británica de fusión asiática que introdujo el formato en Nueva Zelanda más de una década antes, cerró sus locales en Nueva Zelanda y liquidó su negocio allí; su sitio web anunció la salida con la sola esperanza de "volver algún día a sus costas". Jersey Devil Ltd, que operaba como Wagamama New Lynn, entró en liquidación a finales de febrero de 2019 —el primer informe del liquidador señalaba que la facturación no podía sostener los costos de un negocio en funcionamiento solo desde enero de 2017—. Six Dice Ltd, que operaba como Wagamama North West, entró en liquidación el mismo mes por la misma razón.

El Herald entendió que tres antiguas franquicias de Wagamama ya se habían rebautizado como Mama's Noodle House con menús modificados, aunque la sede central y su agencia de relaciones públicas nunca respondieron para confirmarlo. El analista minorista Chris Wilkinson, de First Retail Group, señaló la presión: la comida costaba más que en otros establecimientos, los locales eran inmuebles privilegiados y caros, y las cadenas de restauración informal pasaban dificultades en todas partes —Jamie's Italian acababa de entrar en administración judicial con una deuda de 71,5 millones de libras—. Mientras tanto, la creciente escena de restaurantes asiáticos de Nueva Zelanda ofrecía a los comensales opciones más auténticas y baratas.

El presidente de la Restaurant Association, Mike Egan, propietario a su vez del restaurante de fusión asiática Monsoon Poon, apuntó al propio modelo: las franquicias no funcionan para los establecimientos asiáticos porque "los clientes quieren el modelo de propietario-operador... un manual de McDonald's tiene 300 páginas, pero para un restaurante de servicio completo eso es muy difícil porque hay que ser muy flexible y estar muy implicado". El veredicto de un comensal fue más directo: Wagamama "funciona bien en lugares donde la gente no sabe mucho de comida asiática", y Auckland no era uno de ellos.

Dos empresas franquiciadas en liquidación en febrero de 2019; la operación nacional liquidada; tres franquicias supervivientes rebautizadas discretamente como Mama's Noodle House.

Los locales privilegiados implicaban precios de menú elevados, y la interpretación occidental que Wagamama hacía de la comida asiática costaba más que las opciones auténticas que se multiplicaban a su alrededor.

Los gustos de los consumidores habían cambiado en una década: los locales ya estaban acostumbrados a la auténtica cocina asiática que el posicionamiento de la marca nunca ofreció.

El propio modelo de franquicia era la herramienta equivocada, sostuvo Egan: los restaurantes asiáticos de servicio completo necesitan propietarios-operadores, no un manual de 300 páginas.

El sector de la restauración informal estaba fracasando en todo el mundo, y la administración judicial de Jamie's Italian por 71,5 millones de libras mostraba la tensión del modelo de cadena.

Ambos franquiciados chocaron con el mismo muro en cuestión de días: los liquidadores hallaron que la facturación no podía sostener los costos ni en Wagamama New Lynn ni en North West.

Un concepto de cadena viaja mal en dos frentes a la vez: los alquileres elevados de las principales calles situaban el precio de la comida por encima de los rivales locales, y un manual de franquicia no puede gestionar una cocina asiática de servicio completo.

Wagamama salió por completo de Nueva Zelanda en 2019, dejando atrás las dos empresas franquiciadas liquidadas y tres antiguos locales rebautizados bajo propiedad local. La cadena dijo que esperaba regresar "algún día" a las costas a las que había servido durante más de una década.

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Las fuentes

  1. Why Wagamama failed in New Zealand NZ Herald · nzherald.co.nz ·