Nant Whisky recaudó dinero de pequeños inversores con un esquema seductor: compre su propio barril de whisky de Tasmania y luego revéndalo con una rentabilidad garantizada. La producción «dependía en gran medida» de ese dinero. A finales de 2016, el fundador Keith Batt, un antiguo aspirante a sacerdote convertido en promotor inmobiliario, se declaró en quiebra personal por una empresa ajena al negocio; cuando a principios de 2017 aparecieron las noticias sobre la quiebra y sobre los inversores atrapados, el dinero nuevo se secó y los inversores existentes corrieron hacia la salida. El colapso arrasó con los inversores que habían aportado hasta 20 millones de dólares australianos y desencadenó la mayor investigación de fraude de Tasmania.

El problema era anterior a los titulares. Los administradores concursales de Deloitte, nombrados después por la oficina tributaria, dijeron que Nant Distillery podría haber operado en situación de insolvencia desde tan temprano como junio de 2014. Y la credibilidad en la que se apoyaba el esquema era endogámica: una valoración de julio de 2015 que cifraba el grupo en 14,4 millones de dólares australianos, encargada por el prestamista BCU antes de que este asumiera una hipoteca de 2,3 millones de dólares australianos, se basaba en las previsiones de los propios contables de Nant de un beneficio neto anual de 13,1 millones de dólares australianos para 2020, y pocas semanas después el valorador se fusionó con el propio contable de Nant, pese a haber declarado en la propia valoración que no existían relaciones conflictivas.

El colapso separó a ganadores y perdedores según las líneas de influencia. Batt dice que perdió entre 5 y 7 millones de dólares australianos y que quedó en quiebra. Su abogado, David Dowd —a la vez director de Nant, abogado personal de los Batt y, desde mayo de 2016, mayor acreedor garantizado de Nant tras convertir 2,5 millones de dólares australianos de honorarios impagados en una carga sobre el patrimonio y la destilería— cobró. La factura de 1,6 millones de dólares australianos de Dowd con fecha de Nochebuena, que consolidaba años de facturas refacturadas, se modificó a 1,1 millones de dólares australianos a petición del director financiero, siguiendo el consejo del contable, «para no levantar banderas innecesarias ante la ATO».

Los pequeños inversores que aportaron hasta 20 millones de dólares australianos quedaron arrasados; Batt quedó en quiebra; la oficina tributaria nombró administradores concursales

El esquema de recompra hacía que la solvencia dependiera de un flujo constante de dinero de nuevos inversores: estructuralmente, una operación de refinanciación, no un negocio de whisky con ingresos propios.

Siguió operando durante el problema: los administradores concursales dijeron que la destilería podría haber operado en situación de insolvencia desde junio de 2014.

Se endeudó contra una valoración construida sobre sus propias previsiones de beneficios, preparada por un contable cuya firma se fusionó con la del valorador semanas después.

Su gobierno corporativo permitió que un solo hombre fuera a la vez director, abogado de la empresa y mayor acreedor garantizado; un experto en gobierno corporativo lo calificó como posiblemente «un caso bastante flagrante» de conflictos no gestionados.

Una recompra garantizada es una refinanciación disfrazada: la promesa solo sobrevive mientras sigue llegando dinero nuevo, y cuando este se detiene, los conflictos dentro del rescate deciden quién cobra.

Batt, en quiebra y viviendo en una casa de alquiler, atribuyó su caída a la traición de su abogado, su contable y su prestamista; los tres negaron irregularidades o no respondieron, y varias acusaciones seguían pendientes ante los tribunales. Los administradores concursales de la oficina tributaria examinaron los honorarios de Dowd como operaciones vinculadas a directores, pero no encontraron base legal para recuperarlos. El consejero delegado de BCU, Lyndon Kingston, antiguo regulador bancario, fue despedido en 2017 y acusado de comisiones ilegales de 10.000 dólares australianos mensuales a través de un fideicomiso; lo negó y la disputa se resolvió mediante acuerdo. Las conclusiones de la ABC se publicaron en marzo de 2019 mientras continuaba la investigación de fraude.

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Las fuentes

  1. On the rocks: The untold story of the Nant Whisky scandal ABC News · abc.net.au ·