En 2012, Google adquirió Motorola Mobility por 12.500 millones de dólares, la mayor adquisición en la historia de Google hasta ese momento. La razón declarada fue la cartera de patentes de Motorola: 17.000 patentes que podían defender a Android frente a las demandas de Apple y Microsoft. Pero Google también heredó el problemático negocio de teléfonos de Motorola.
Bajo la propiedad de Google, Motorola siguió perdiendo dinero. El negocio de teléfonos no encajaba estratégicamente con una empresa de software y publicidad, y Google carecía de la experiencia en hardware y de la distribución necesarias para darle la vuelta. En enero de 2014, Google vendió Motorola Mobility a Lenovo por 2.900 millones de dólares, una pérdida de 9.600 millones de dólares en menos de dos años.
Google se quedó con la mayoría de las patentes de Motorola, que era el objetivo original. Pero la pérdida de 9.600 millones de dólares convirtió la operación en una de las compras de patentes más caras de la historia. El caso ilustró el peligro de adquirir un negocio por un solo activo (las patentes) y heredar toda una operación (la fabricación de teléfonos) que no se sabe gestionar.
Google se quedó con las patentes y vendió el hardware a Lenovo por 2.900 millones de dólares, asumiendo una pérdida de 9.600 millones de dólares: el costo de adquirir una fábrica para sus patentes.
Google pagó 12.500 millones de dólares principalmente por las patentes, pero heredó un negocio de teléfonos deficitario que no sabía gestionar.
Google carecía de la experiencia en hardware, la distribución y las relaciones con el comercio minorista necesarias para competir en la fabricación de teléfonos.
Motorola siguió perdiendo dinero bajo la propiedad de Google, sin un camino hacia la rentabilidad.
La venta a Lenovo por 2.900 millones de dólares representó una pérdida de 9.600 millones de dólares, lo que la convierte en una de las compras de patentes más caras de la historia.
Cuando se adquiere una empresa por un solo activo, se hereda toda la operación. Google quería patentes y obtuvo una fábrica de teléfonos. La pérdida de 9.600 millones de dólares fue el costo de no haberlas separado.
Lenovo utilizó la marca y la distribución de Motorola para construir un negocio de teléfonos exitoso en América. Google desarrolló posteriormente sus propios teléfonos Pixel de forma interna, aplicando las lecciones de hardware que había aprendido. Las patentes de Motorola cumplieron su propósito defensivo.
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