El 17 de febrero de 2021, cuando el Senado de Australia estaba a punto de votar el Código de Negociación con los Medios de Comunicación —que obligaría a plataformas como Facebook y Google a pagar a los medios por mostrar y enlazar sus contenidos—, Facebook anunció que ya no permitiría a los editores ni a los usuarios australianos compartir o ver noticias en su plataforma. Dado que el proyecto de ley no ofrecía una definición clara de «contenido informativo», Facebook afirmó que había «adoptado una definición amplia para respetar la ley tal como está redactada».

La definición amplia abarcó mucho más que las noticias: se borraron páginas de respaldo gubernamental, incluidas actualizaciones sobre ayudas pandémicas, servicios de salud mental, información sobre amenazas de incendios forestales y la Oficina de Meteorología. El primer ministro Scott Morrison escribió que la decisión de Facebook de «deshacerse de Australia» era «tan arrogante como decepcionante»; el tesorero Josh Frydenberg la calificó de «errónea», «innecesaria» y «de mano dura». Human Rights Watch calificó de inconcebible cortar a un país el acceso a información vital «en plena noche».

Ese mismo día, Google —enfrentada a la misma ley— anunció un acuerdo de reparto de ingresos con News Corp, lo que dejó a Facebook aislada como agresora. Morrison dijo que no se dejaría intimidar por las presiones de las grandes tecnológicas al parlamento y señaló la «buena fe» de Google como modelo. Facebook afirmó que las páginas gubernamentales «no deberían verse afectadas», se comprometió a revertir «cualquier página que se haya visto afectada involuntariamente» y muchas de las páginas gubernamentales afectadas fueron restauradas a media tarde del 18 de febrero.

El primer ministro calificó la medida de «tan arrogante como decepcionante»; las páginas gubernamentales sobre COVID, incendios forestales y meteorología quedaron oscurecidas.

Una definición deliberadamente amplia de «contenido informativo» arrastró páginas gubernamentales de salud, meteorología y emergencias al apagón.

El bloqueo cayó sobre los ciudadanos en plena pandemia y en temporada de incendios forestales, convirtiendo una disputa entre plataforma y parlamento en un asunto de seguridad pública.

Google optó por acuerdos mientras Facebook optó por el interruptor, lo que convirtió a Facebook en el único villano de todos los titulares a la mañana siguiente.

Amenazar a un parlamento en medio de su propia votación propició el marco de «intimidación» desde el primer ministro hacia abajo.

Negociar apagando el producto solo funciona si no se rompen cosas ajenas al salir: una aplicación demasiado amplia convirtió una disputa política en una noticia nacional.

Muchas de las páginas gubernamentales afectadas fueron restauradas en la tarde del 18 de febrero de 2021, después de que Facebook reconociera que no deberían haber quedado atrapadas por el bloqueo. La votación del Senado sobre el código seguía pendiente al cierre de esta edición.

CONSULTA LAS PRUEBAS

Las fuentes

  1. 'Arrogant' and 'wrong': Australia slams Facebook's move to block news as unnecessary and heavy-handed CNBC · cnbc.com ·