Antes de rechazar una ampliación de capital, hay que nombrar qué compra ese rechazo. Los propietarios de Weltbild se ahorraron el dinero de la reestructuración y heredaron un titular, una carta abierta y una década de declive: el coste de dejar ir merece el mismo escrutinio que el coste de mantener.
Weltbild nació en 1948 en Augsburgo como Winfried-Werk, una editorial y casa de venta por correo católica, y creció hasta convertirse en uno de los mayores libreros de Alemania. Desde 1975 sus propietarios fueron la Iglesia: la Verband der Diözesen Deutschlands poseía el 24,2 por ciento, la Archidiócesis de Múnich y Frisinga el 13,2, la Diócesis de Augsburgo el 11,7, y otras diez diócesis y el obispado castrense el resto. En 2014 el grupo empleaba a más de 6.000 personas, y sus propietarios buscaban una salida desde 2011: primero intentaron una venta, luego una fundación, y no encontraron comprador.
El detonante fue una caída de ingresos en el primer semestre del ejercicio 2013/14. La propia Weltbild dijo que el descenso de ingresos previsto para tres años duplicaría el dinero necesario para el saneamiento: hasta 160 millones de euros para reestructurar, más otro importe de tres cifras de millones para reducir la deuda. Los propietarios decidieron presentar la solicitud, «subito», según informó el FAZ. El 10 de enero de 2014, Peter Beer, vicario general de Múnich y Frisinga, anunció el rechazo: un esfuerzo financiero tan elevado no podía justificarse ante las incertidumbres restantes. Ese mismo día se presentó la solicitud ante el tribunal de Augsburgo.
El FAZ publicó el titular que se quedó grabado: Das kirchliche Weltbild ist insolvent — el mundo eclesiástico es insolvente. Cinco días después, unos 1.500 empleados firmaron una carta abierta en una asamblea en Augsburgo, acusando a los propietarios de haber llevado a Weltbild deliberadamente a la insolvencia y de haberla sacrificado en el altar de las luchas de poder internas de la Iglesia. La insolvencia se administró y en el verano de 2014 el inversor de Düsseldorf Droege asumió la mayoría; en 2017 ya tenía el resto, y la Iglesia había salido por completo.
Diez años después, el 10 de junio de 2024, la sociedad holding WB D2C Group volvió a presentar solicitud de insolvencia; el titular del SZ decía «mal wieder», otra vez. El propietario era ahora privado y las causas nuevas: cadenas de suministro alteradas, inflación de costes, competidores agresivos de Asia. No se encontró inversor; las operaciones terminaron en agosto, las últimas 14 tiendas cerraron el 31 de agosto y los 440 empleados restantes fueron despedidos. Thalia asumió los clientes en línea y el negocio de libros electrónicos una vez que la oficina de cárteles dio su visto bueno. El titular de 2014 se había convertido en un chiste recurrente con un segundo remate.
Se negaron a pagar y presentaron la insolvencia; una década después, propietarios privados la dejaron morir de nuevo, demostrando que la primera muerte no era la enfermedad.
Un propietario que ha decidido marcharse deja de pagar para quedarse: la Iglesia quería salir desde 2011 y, cuando no llegó ningún comprador, la factura del rescate se convirtió en la razón para presentar la solicitud en lugar de luchar.
Los propietarios valoraron el saneamiento —hasta 160 millones de euros, más un importe de tres cifras de millones para reducir la deuda— y juzgaron las incertidumbres restantes más caras que la empresa.
La segunda muerte demostró que la primera no era la enfermedad: una década después, bajo propietarios completamente distintos, la misma casa quebró de nuevo por las cadenas de suministro y los nuevos competidores.
Cuando un propietario quiere salir, todo rescate se valora como un coste de salida. Las diócesis de Weltbild consideraron el saneamiento más caro que las consecuencias, y la empresa, por partida doble, pagó la diferencia.
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Las fuentes
- Wikipedia — Verlagsgruppe Weltbild (founded 1948 in Augsburg as the Winfried-Werk, Catholic publisher; owners 1975–2014: Verband der Diözesen Deutschlands 24.2%, Erzbistum München und Freising 13.2%, Bistum Augsburg 11.7%, ten further dioceses and the military bishopric; insolvent 10 January 2014; Droege Group majority owner summer 2014, remaining shares 2017; WB D2C Group filed for insolvency 10 June 2024; no investor found, last 14 stores closed 31 August 2024, 440 remaining staff dismissed; Thalia took over the online business, customer data and e-book arm after cartel clearance) de.wikipedia.org
- Tagesspiegel — Weltbild-Verlag stellt Insolvenzantrag (10 January 2014: Peter Beer — 'Ein derart hoher finanzieller Aufwand könne angesichts verbleibender Unsicherheiten nicht verantwortet werden'; restructuring need up to 160 million euros plus a three-digit million amount to de-lever; more than 6,000 employees group-wide, 2,200 affected in Augsburg; trigger: revenue decline in the first half of FY 2013/14) tagesspiegel.de
- FAZ — Das kirchliche Weltbild ist insolvent (11 January 2014: the headline pun; 'Lieber stehen sie als unsozial da, als dass sie Geld ihrer Gläubigen verbrennen'; the owners resolved 'Insolvenz anmelden und zwar subito'; Peter Beer: 'Die Bemühungen, den Verlag in ein digitales Unternehmen umzuwandeln, haben nicht zum Erfolg geführt') faz.net
- Spiegel — Offener Brief: Weltbild-Mitarbeiter klagen Bischöfe an (15 January 2014: around 1,500 employees signed an open letter at a works meeting in Augsburg; Weltbild 'bewusst in die Insolvenz getrieben' and 'auf dem Altar innerkirchlicher Machtkämpfe geopfert'; the owners had wanted to sell since 2011 but found no buyer; the church 'drehte den Geldhahn zu' after the financing need nearly doubled) spiegel.de
- Süddeutsche Zeitung — Weltbild stellt Insolvenzantrag – mal wieder (10 June 2024 retrospective: 'Es mutet an wie ein Déjà-vu'; the decline began when the Catholic Church wanted to sell in 2011; group revenue around 600 million euros, more than 2,000 employees; causes: Ukraine and Israel crises, disrupted supply chains, cost inflation, aggressive Asian competitors) sueddeutsche.de