Michael Kail fue vicepresidente de operaciones de TI de Netflix desde noviembre de 2011 hasta agosto de 2014, con facultades para aprobar contratos y autorizar pagos a proveedores externos de TI. Según el Departamento de Justicia, aceptó sobornos y «comisiones ilegales» de nueve empresas tecnológicas mientras aprobaba contratos por millones de dólares para ellas, llegando a recibir más de 500.000 dólares además de opciones sobre acciones, dinero que gastó en gastos personales y en una casa en Los Gatos comprada a nombre de un fideicomiso familiar.

El mecanismo era una sociedad pantalla: Unix Mercenary LLC, registrada el 7 de febrero de 2012, sin empleados, sin domicilio comercial y con Kail como único firmante bancario. Dos días antes de registrarla, Kail firmó un Acuerdo de Representante de Ventas por el 12% de la facturación de Netflix del proveedor de personal Netenrich, que después subió al 15% de los pagos a su filial VistaraIT —unos 269.986 y 177.863 dólares respectivamente hasta mediados de 2014. Otras relaciones de comisiones ilegales pasaron por Platfora, Sumo Logic, Netskope, Maginatics, ElasticBox y Numerify.

Dentro de Netflix, los colegas se vieron obligados a usar los productos resultantes, incluido uno que sufría problemas de rendimiento «graves» y otro al que los empleados se oponían porque preferían un producto diferente que la empresa ya estaba pagando. Netflix demandó a Kail en el Tribunal Superior del Condado de Santa Clara en noviembre de 2014, pero retiró el caso un año después; la acusación federal llegó en 2018.

En la primavera de 2021, un jurado federal declaró culpable a Kail de 28 de 29 cargos —fraude electrónico, fraude postal y blanqueo de dinero— y determinó que la casa de Los Gatos financiada con las comisiones ilegales era objeto de decomiso a favor del gobierno. Cada cargo de fraude conllevaba un máximo de 20 años, con la sentencia prevista para el 14 de septiembre de 2021.

Culpable de 28 de 29 cargos de fraude electrónico, fraude postal y blanqueo de dinero; más de 500.000 dólares en comisiones ilegales; su casa de Los Gatos fue declarada objeto de decomiso.

Kail concentraba tanto la selección de proveedores como la autorización de pagos: la mano que aprobaba y la que pagaba eran la misma.

Unix Mercenary se registró dos días antes del primer acuerdo de comisiones ilegales: el plan se diseñó mientras él estaba dentro de Netflix.

Los empleados tuvieron que usar los productos de los proveedores que sobornaban incluso después de oponerse, y al menos una herramienta tenía problemas de rendimiento «graves».

La propia demanda estatal de Netflix se retiró al cabo de un año, dejando que la fiscalía federal sacara a la luz el plan completo en 2018.

Un comprador con poder de aprobación unilateral y sin ningún control que lo contrapese es una puerta abierta: Netflix usó herramientas de proveedores inferiores durante años porque un solo ejecutivo controlaba todo el proceso.

La demanda civil de Netflix terminó cuando la empresa la retiró en 2015. El caso federal concluyó con una condena por 28 de 29 cargos, y el gobierno inició los trámites para decomisar la casa de Los Gatos comprada con comisiones ilegales blanqueadas; la fiscal federal en funciones Stephanie Hinds describió a un ejecutivo que «ejercía un poder inmenso» sobre los contratos y «amañó ese proceso» para obtener dinero y acciones en beneficio propio.

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Las fuentes

  1. Netflix IT exec forced employees to use products from vendors that bribed him Ars Technica · arstechnica.com ·