En un extracto de su libro 'Better and Better' publicado en Fortune en agosto de 2024, el fundador de Green Mountain Coffee, Robert Stiller, ofrece su propia versión de por qué la empresa se convirtió en 'una empresa cafetera más'. Escribe que cuando cedió el mando en 2007 la empresa crecía con rapidez: las ventas habían subido un 40% al cierre de 2006 y se vislumbraba un negocio de mil millones de dólares. Contrató a Larry Blanford, un líder experimentado que estaba entre empleos, anunciado en mayo de 2007, solo unos meses después de su primera entrevista.

Stiller dice que tomó la decisión por intuición, mientras estaba algo agotado, y que no planificó la transición. No le explicó a Blanford en qué se basaba la cultura de la empresa y no escuchó a quienes cuestionaban la elección. Como presidente del consejo se mantuvo al margen de las operaciones y no asistió a las reuniones de toda la empresa, por lo que notó tarde cómo estaba cambiando la compañía y se guardó sus objeciones cuando los cambios eran pequeños.

Blanford fue reemplazado en noviembre de 2012 por Brian Kelley, un exejecutivo de Coca-Cola, quien, según Stiller, desmanteló lo que quedaba de la cultura. La empresa pasó a llamarse Keurig Green Mountain en 2014.

Según Stiller: se perdió la cultura. La acción cayó casi un 70% en un año tras el cambio de nombre de 2014; vendida a un grupo liderado por JAB en diciembre de 2015.

Stiller dice que eligió a su sucesor en unos meses, por intuición, y que no planificó ni discutió cómo debía ser la transición.

Dice que nunca habló específicamente con Blanford ni con el consejo sobre los 'pilares del éxito' de la empresa.

Dice que no escuchó a las muchas personas que cuestionaban la elección y que, como presidente del consejo, mantuvo la distancia.

Un fundador que elige a un sucesor por intuición, en meses, sin compartir la cultura ni consultar al consejo y al personal, puede perder la cultura. Un presidente del consejo que se queda pero se mantiene distante lo empeora.

Stiller escribe que durante el año siguiente al cambio de nombre de 2014, la acción de Keurig Green Mountain cayó casi un 70%. En diciembre de 2015 fue vendida a un grupo de inversores liderado por JAB Holding, que también era propietario de las antiguas rivales Peet's, Stumptown y Caribou Coffee. Estos son los propios recuerdos y opiniones de Stiller en un extracto de libro, no una evaluación independiente.

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Las fuentes

  1. A cautionary tale for Starbucks: Green Mountain Coffee's founder spills the beans on how it became 'just another coffee company' Fortune · fortune.com ·