Easun Reyrolle Ltd, constituida en 1974 y con producción en Hosur desde 1980, dominó el segmento indio de componentes para la transmisión de energía durante casi dos décadas. Promovida por la familia Easwaran con un 25 por ciento del capital de Reyrolle Parsons —una filial de Rolls Royce Engineering posteriormente adquirida por VA TECH y luego por Siemens—, compró la canadiense NxtPhase T&D y el 60 por ciento del grupo estadounidense Switchcraft, operó ocho filiales y elevó sus ingresos de 33 crore de rupias (ejercicio 2002, beneficio neto de 69 lakh de rupias) a 263 crore de rupias con 45 crore de rupias de beneficio neto en el ejercicio 2010.
La década siguiente invirtió todo: en el ejercicio 2019 los ingresos habían caído a 88 crore de rupias con una pérdida neta de 10 crore de rupias. El último informe anual que presentó culpaba a la «lenta cobranza de las empresas del sector público, la falta de capital de trabajo, la acumulación de pedidos y los retrasos en la ejecución». Solo las discom le debían 103 crore de rupias según la sentencia del NCLT; de 168,58 crore de rupias en cuentas por cobrar, 136 crore llevaban más de un mes vencidas. «Su empresa ha venido sufriendo pérdidas durante los últimos cinco años, principalmente porque su ciclo operativo se ha visto afectado», señalaba el informe. La acción cayó de 374 rupias (2008) a 1,57 rupias (2020).
En su comunicación del 10 de octubre de 2020, Easun Reyrolle declaró 271,63 crore de rupias en préstamos, incluidos créditos en cuenta corriente de bancos e instituciones financieras. En mayo de 2021, el NCLT de Chennai admitió una solicitud del State Bank of India y Canara Bank en virtud de la Sección 7 de la IBC, situando al otrora dominante fabricante en un proceso de resolución de insolvencia corporativa y, en última instancia, en el camino hacia la liquidación.
271,63 crore de rupias adeudadas a los bancos; la acción cayó de 374,36 rupias (2008) a 1,57 rupias (2020); el NCLT admitió la insolvencia, con la liquidación sobre la mesa.
La empresa permitió que las cuentas por cobrar del sector público se dilataran hasta 136 crore de rupias vencidas por más de un mes mientras seguía financiando sus operaciones con deuda.
Su ciclo operativo dependía del capital de trabajo de los bancos, por lo que los lentos pagos de las discom se traducían directamente en ejercicios con pérdidas: cinco consecutivos para el ejercicio 2019.
Las adquisiciones y la expansión (Canadá, Estados Unidos, Singapur, Sharjah) añadieron obligaciones fijas justo cuando las cobranzas se ralentizaban.
Una vez acumulados los pedidos y retrasada la ejecución, la base de ingresos se desplomó de 263 crore de rupias a 88 crore mientras la deuda se mantenía.
Los ingresos que no se pueden cobrar no son ingresos: un proveedor de empresas de servicios públicos estatales que financia sus propias cuentas por cobrar está haciendo pasar el dinero de sus acreedores por un torno que puede detenerse.
Según el informe de febrero de 2022, Easun Reyrolle estaba ante el NCLT con el caso de insolvencia de SBI y Canara Bank admitido en mayo de 2021, su acción a 3,27 rupias y la liquidación sobre la mesa; el último informe anual en la BSE seguía siendo el del ejercicio 2019.
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Las fuentes
- Easun Reyrolle - from fame to NCLT The Hindu BusinessLine · thehindubusinessline.com ·