El 20 de enero de 2022, la Comisión de Competencia de la India (CCI) emitió su orden final en un caso de cartelización contra cuatro empresas navieras japonesas —Nippon Yusen (NYK Line), Kawasaki Kisen Kaisha, Mitsui O.S.K. Lines y Nissan Motor Car Carrier— que transportaban vehículos para fabricantes de automóviles desde la India hacia mercados extranjeros. Las empresas habían acordado no competir entre sí, manteniéndose en contacto mediante contactos multilaterales y bilaterales para compartir información comercialmente sensible, incluidos fletes, en rutas cuyos detalles la CCI mantuvo reservados en la orden final.
El caso comenzó con una confesión: en 2014, NYK denunció el cártel ante la comisión y solicitó una reducción de la sanción, lo que desencadenó una investigación completa que estableció la existencia del cártel. La Ley de Competencia de la India permite sanciones de hasta tres veces el beneficio anual o el 10% de la facturación anual, la cifra que sea mayor, pero la CCI puede condonarlas a cambio de una divulgación completa y cooperación. NYK, la primera en presentarse, vio condonada íntegramente su multa de ₹38 crore. Kawasaki Kisen Kaisha pagó más de ₹24 crore sin condonación; Mitsui O.S.K. Lines obtuvo un 50% de descuento sobre más de ₹24 crore; Nissan Motor Car Carrier obtuvo un 30% de descuento sobre cerca de ₹41 crore.
La orden se produjo cuando los exportadores indios se quejaban de que el aumento de los fletes marítimos estaba mermando su competitividad en los mercados mundiales. En un sector «conocido por la cartelización», escribió Mint, la aplicación de la ley y la transparencia de precios «serían favorables para industrias usuarias como los exportadores», incluso cuando el banco central señaló que los fletes, aunque moderándose desde diciembre de 2021, seguían por encima de los niveles prepandémicos. NYK aceptó la orden; Kawasaki Kisen dijo que evaluaría su siguiente paso tras la notificación final; Mitsui O.S.K. declinó hacer comentarios.
K Line, más de ₹24 crore sin condonación; MOL, más de ₹24 crore (la mitad condonada); Nissan MCC, cerca de ₹41 crore (30% condonado); los ₹38 crore de NYK fueron condonados.
El cártel atacó un comercio del que depende la India: los fletes de los exportadores de vehículos se fijaban mediante un acuerdo de no competencia y el intercambio de información de precios.
La carrera por la clemencia determinó las sanciones: la confesión de NYK en 2014 le valió una condonación total, mientras que los que se resistieron pagaron —K Line la mayor cantidad, sin reducción alguna—.
El secreto de rutas de la CCI protegió detalles comerciales, pero convirtió la asimetría de las sanciones en el centro de la historia: la confesión, no la conducta, decidió quién pagaba.
Para los exportadores atentos a los costos de flete, la orden fue prueba de que la coordinación silenciosa del sector naviero podía ser identificada y sancionada en el país.
Los cárteles corren hacia el denunciante: quien confiesa primero convierte una multa récord en cero, y la factura de cada co-conspirador se reparte después según cuánto tiempo se mantuvo cada uno en la resistencia.
La orden de cese y desistimiento exigió a las cuatro navieras dejar de evitar la competencia entre sí. NYK dijo que fue eximida del pago debido a su «cooperación completa», Kawasaki Kisen mantuvo abiertas sus opciones tras la notificación final, y los fletes del sector siguieron por encima de los niveles prepandémicos pese a la moderación de diciembre de 2021.
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Las fuentes
- How CCI broke up a shipping cartel Mint · livemint.com ·