El 17 de febrero de 2019, el videobloguero Matt Watson publicó un clip de 20 minutos en el que detallaba cómo se estaban usando los comentarios de YouTube para identificar y marcar con marcas de tiempo vídeos de niñas pequeñas en actividades aparentemente inocentes, y cómo el algoritmo de recomendación de la plataforma dirigía después a los espectadores hacia vídeos similares. Para el 20 de febrero, el vídeo había sido visto más de 1,7 millones de veces, y los anunciantes cuyos anuncios se mostraban junto a los vídeos comenzaron a retirarse de la plataforma.
Nestlé pausó toda la publicidad en YouTube de sus empresas en EE. UU.; Epic Games y la alemana Dr. August Oetker pospusieron su gasto después de que sus anuncios aparecieran antes de los vídeos; Walt Disney también retuvo su gasto, según personas con conocimiento del asunto. YouTube afirmó que cualquier contenido o comentario que pusiera en peligro a menores era aborrecible y estaba prohibido, y que había eliminado cuentas y canales, denunciado actividad ilegal a las autoridades y desactivado comentarios que infringían las normas. El gasto publicitario total en los vídeos mencionados fue inferior a 8.000 dólares en los 60 días anteriores, con reembolsos previstos.
Fue la segunda huida de anunciantes de YouTube en dos años, tras la retirada de 2017 por anuncios que aparecían junto a contenido extremista y violento; marcas como Procter & Gamble y AT&T habían regresado desde entonces. YouTube publicó el 19 de febrero una política actualizada sobre cómo tratar el contenido que «cruza la línea», pero el episodio mostró la misma exposición de fondo: la proximidad a ecosistemas de comentarios generados por usuarios que no controlaba por completo.
Disney, Nestlé, Epic Games y Dr. Oetker pausaron o retuvieron su gasto; YouTube planeó reembolsos por menos de 8.000 dólares en anuncios afectados — su segunda huida de anunciantes en dos años.
La moderación trataba los vídeos, no los comentarios, como la unidad de riesgo — de modo que un vídeo legal se volvía inseguro por la conversación que había debajo.
Los algoritmos de recomendación amplificaron el patrón, vinculando los clips explotados entre sí más rápido de lo que los revisores podían encontrarlos.
YouTube ya había vendido una solución a los anunciantes una vez tras 2017; un segundo escándalo de seguridad infantil en dos años socavó esa garantía.
La sección de comentarios forma parte del producto: una capa de recomendación algorítmica sobre comentarios sin moderar puede convertir cualquier subida inocente en un peligro junto al cual los anunciantes no se sentarán.
YouTube eliminó cuentas y canales, desactivó comentarios que infringían las normas, denunció la actividad a las autoridades y prometió reembolsos; publicó una política de contenido actualizada esa misma semana. El material no registra ninguna pérdida de ingresos cuantificada.
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Las fuentes
- Disney, Epic Games Pull YouTube Ads After Blogger Makes 'Pedophilia Ring' Claim Fortune · fortune.com ·