Entre julio de 2018 y mayo de 2019, filiales del grupo de ingeniería Tee International, cotizado en el mercado principal de la SGX, realizaron remesas no autorizadas por un total de 6,55 millones de SGD a partes relacionadas, presuntamente por instrucción del CEO del grupo y director general Phua Chian Kin. El consejo de administración y el comité ejecutivo desconocían las transferencias.
El esquema salió a la luz mientras el grupo preparaba sus cuentas para el ejercicio cerrado el 31 de mayo de 2019: 3 millones de SGD de las remesas se habían registrado como «otras cuentas por cobrar», y el auditor externo Deloitte dio la voz de alarma cuando no pudo verificar su naturaleza. Entre ellas figuraban 3,75 millones de SGD pagados por las filiales de propiedad total PBT Engineering y Trans Equatorial a Phua y a Oscar Investment, una sociedad de las Islas Vírgenes Británicas de su propiedad total y beneficiaria, en cuatro pagos efectuados en febrero y marzo de 2019. Phua dijo que el dinero cubría gastos para asegurar un proyecto de ingeniería, pero no aportó documentos.
Por separado, 2,8 millones de SGD habían fluido en sentido contrario en julio de 2018, desde Oscar Investment hacia PBT Engineering, supuestamente para activar una línea de crédito bancaria; se reembolsaron cinco días después.
El consejo actuó cuando la SGX formuló preguntas: los fondos se reembolsaron íntegramente antes del 29 de agosto, pero Phua fue removido como firmante autorizado de todos los pagos y relevado de sus funciones a la espera de una revisión ampliada; el subdirector general del grupo, Phua Boon Kin, asumió el cargo de forma interina. El auditor interno Protiviti amplió su revisión de los controles de autorización de pagos, y el consejo contrató a un investigador externo independiente para abarcar el ejercicio 2018 hasta el 31 de agosto de 2019. Tee International solicitó a la SGX más tiempo para celebrar su junta general anual y publicar los resultados del primer trimestre del ejercicio 2020.
Se movieron 6,55 millones de SGD sin conocimiento del consejo; el CEO fue despojado de sus derechos de firma de pagos y relevado de sus funciones; la junta general anual y los resultados del primer trimestre se retrasaron.
Un solo directivo pudo ordenar pagos de filiales a sus propias partes relacionadas durante once meses sin visibilidad del consejo.
3 millones de SGD de las remesas figuraban como «otras cuentas por cobrar»: entraron en los libros sin una finalidad empresarial documentada.
La explicación del CEO, según la cual el dinero aseguraba un proyecto de ingeniería, no vino acompañada de ningún documento justificativo.
Los flujos con partes relacionadas, como el depósito de 2,8 millones de SGD de Oscar a PBT, se produjeron al margen de cualquier aprobación normal de tesorería.
La autorización de pagos es el control que importa: que un solo directivo ordenara transferencias de filiales a sus propias partes relacionadas durante 11 meses significa que nadie lo estaba comprobando.
El grupo afirmó que los fondos se reembolsaron íntegramente antes del 29 de agosto de 2019, pero Deloitte comunicó a la empresa que no podía determinar la naturaleza y la finalidad de las remesas ni su beneficio para el grupo, y preguntó si se habían realizado otros pagos en beneficio de Phua, de su familia o de entidades en las que poseía el 20 % o más de los derechos de voto. El consejo dijo que aún no podía determinar si existían más remesas no reveladas. Sus acciones cerraron a 4,6 centavos de Singapur.
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Las fuentes
- Tee International investigating unauthorised transactions worth over $6m linked to CEO The Straits Times · straitstimes.com ·