El 21 de noviembre de 2018, Kingfisher —el segundo mayor minorista de bricolaje y mejoras para el hogar de Europa, cuyos principales negocios son B&Q y Screwfix en Reino Unido e Irlanda, y Castorama y Brico Depot en Francia— informó de unas ventas trimestrales débiles y anunció que se retiraría de Rusia, España y Portugal. Las acciones cayeron hasta un 5,8 %, lo que elevó las pérdidas del año a más del 30 %.
El grupo se encontraba en el tercer año de un programa quinquenal destinado a aumentar el beneficio anual en 500 millones de libras a partir de 2021. En cambio, las previsiones apuntaban a que los beneficios retrocedieran en su ejercicio 2018-2019. Las ventas comparables cayeron un 1,3 % en el trimestre hasta el 31 de octubre, reflejo de un desplome comparable del 7,3 % en Castorama Francia —mucho peor que las expectativas de los analistas, que preveían una caída de alrededor del 3 %—, mientras que en Reino Unido e Irlanda bajaron un 0,7 %.
La consejera delegada, Véronique Laury, que había rebajado los precios de Castorama y renovado su marketing, advirtió de que «no hay solución rápida» para el negocio francés, lo que dejó al mercado preguntándose cómo llegaría alguna vez el aumento de beneficio prometido.
Las acciones cayeron hasta un 5,8 % ese día, lo que elevó las pérdidas de 2018 por encima del 30 %; las previsiones apuntaban a que los beneficios retrocedieran en 2018-19 frente al objetivo de 500 millones de libras del plan quinquenal.
Francia, el mayor mercado del grupo, se deterioraba más rápido de lo que nadie había descontado, arrastrando consigo todo el caso de transformación.
Los recortes de precios y las renovaciones de marketing en Castorama no lograron frenar una caída que fue el doble de profunda de lo esperado.
Las salidas de Rusia, España y Portugal equivalían a admitir que la huella internacional nunca aportaría escala.
En el tercer año de cinco, el programa arrojaba resultados a la baja, lo que sembraba dudas sobre el propio objetivo de 500 millones de libras.
Una transformación quinquenal necesita victorias visibles en el tercer año: cuando el mercado insignia se hunde y el grupo empieza a retirarse de países, el mercado deja de descontar la recompensa prometida.
La retirada de los tres mercados comenzó mientras el cambio de rumbo francés seguía sin resolverse; la fuente no informa de métricas de recuperación. La pérdida acumulada en lo que va de año de la acción superaba el 30 % tras el anuncio.
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Las fuentes
- Kingfisher quits Russia, Spain and Portugal as French sales tumble The Irish Times · irishtimes.com ·