El 25 de septiembre de 2020 Joyful, el operador de restaurantes familiares con sede en Kyushu, presentó por fin sus resultados retrasados del ejercicio fiscal finalizado en junio de 2020: una pérdida neta de 9.300 millones de yenes, la mayor de su historia, ya que la pandemia disparó sus pérdidas. Las ventas cayeron un 15 % hasta 62.300 millones de yenes.
El daño del año llegó por todos lados: la empresa y su filial Friendly cerraron 80 restaurantes, las normas del estado de emergencia suspendieron 324 locales y acortaron el horario de otros 553. Las provisiones por cierre elevaron la pérdida extraordinaria a 6.200 millones de yenes.
La reforma estructural fue más allá de la respuesta a la crisis. En junio la empresa había anunciado que cerraría unos 200 locales de operación directa sin perspectivas de mejora de la rentabilidad, a partir de julio —unos 30 para finales de septiembre— y estudiaba cerrar aproximadamente 70 más en el ejercicio hasta junio de 2021. La proporción de locales de 24 horas se redujo por debajo de la mitad a partir de octubre.
El director gerente Yasunobu Kuniyoshi dijo que el ritmo de las retiradas se juzgaría según la recuperación de las ventas en locales comparables, e insistió en que la reestructuración debía avanzar sobre la premisa de proteger a los empleados mediante traslados a locales cercanos. Su colega director gerente Tetsuya Ono calificó la pandemia como un detonante para reconstruir la empresa con una estructura más ligera, y Friendly se reorientó hacia los restaurantes de udon, mientras que los costes de la sede central se recortarían en torno a 1.000 millones de yenes.
Pérdida neta de 9.300 millones de yenes en el ejercicio cerrado en junio de 2020, la mayor de su historia, incluida una pérdida extraordinaria de 6.200 millones de yenes por los cierres; las ventas cayeron un 15 % hasta 62.300 millones de yenes.
Unos 200 locales directos ya no podían cubrir sus costes antes de la pandemia, pero se mantuvieron abiertos.
El funcionamiento ininterrumpido conlleva costes de personal que solo se compensan durante la demanda nocturna, que fue la primera en desaparecer.
Las suspensiones por el estado de emergencia en 324 locales y el acortamiento de horarios en 553 agravaron la carga de los costes fijos.
La ampliación del reparto a unos 60 locales no pudo compensar las pérdidas de los comedores, lo que obligó a aplicar cierres estructurales en su lugar.
Una presencia de 24 horas es una trampa de costes fijos: los restaurantes que solo cubren sus costes a plena capacidad necesitan una salida planificada para sus locales más débiles antes de que llegue el shock de demanda.
Para el ejercicio hasta junio de 2021 Joyful se fijó como objetivo reducir su pérdida neta a 746 millones de yenes sobre unas ventas de 548.000 millones de yenes, acelerando los cierres, la reducción de los locales de 24 horas y los recortes de costes de la sede central.
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Las fuentes
- ジョイフル最終赤字 過去最大93億円 閉店など構造改革 日本経済新聞 (Nikkei) · nikkei.com ·