En junio de 2023, la sala de derecho empresarial del Tribunal de Justicia de São Paulo (TJ-SP) convirtió por unanimidad la recuperación judicial de Coesa —la empresa de ingeniería creada a partir de los restos de la constructora OAS— en un decreto de quiebra. OAS, fundada en 1976, se había desmoronado tras convertirse en uno de los objetivos de la Operación Lava Jato; su recuperación de 2020 terminó y el grupo se dividió, dando origen a Coesa y a Metha, a la que los acreedores acusaron de quedarse con «la parte buena de OAS» —los contratos— mientras Coesa quedaba con las deudas, del orden de R$4.500 millones.
Los acreedores sostuvieron que las actuaciones de OAS que dieron lugar a la solicitud de recuperación de Coesa fueron fraudulentas. Coesa entró en recuperación judicial en 2021 con un plan aceptado por los acreedores laborales, las pequeñas empresas y los acreedores no garantizados —la clase más numerosa— que prometía pagar con la generación de caja de la constructora y con las indemnizaciones arbitrales heredadas de OAS, vinculadas a tres proyectos: el anillo vial Rodoanel de São Paulo, la refinería Abreu e Lima y un proyecto de autopista en Trinidad y Tobago. La empresa afirmó que la aprobación preservaría unos 15.000 empleos directos e indirectos.
Los acreedores dijeron que Coesa nunca cumplió las promesas de la recuperación original antes de la nueva solicitud, y prometieron una «avalancha» de impugnaciones a los créditos incluidos en el proceso. La propia solicitud de Coesa admitió que sus pasivos superaban su capacidad de generar riqueza, y lo atribuyó a un sector de infraestructura que no creció como se esperaba desde 2015, a un entorno político y macroeconómico desfavorable y a la pandemia. La empresa registró una pérdida neta de R$11.057 millones en 2021 y empleaba directamente a 658 personas.
Quiebra decretada por unanimidad; R$4.500 millones de deudas heredadas; entre los acreedores figuran Gerdau, otros proveedores y bancos; 658 empleados directos.
El plan de recuperación de 2021 se basaba en ganancias arbitrales heredadas de OAS —contingencias, no flujo de caja.
La escisión que creó Coesa y Metha entregó los contratos a una entidad y R$4.500 millones de deudas a la otra; los acreedores acudieron a los tribunales por ello.
En dos años las promesas del plan quedaron incumplidas, y el tribunal convirtió la recuperación en quiebra por voto unánime.
Una reestructuración que entrega los activos a una empresa y los pasivos a otra invita a los acreedores a demostrar que la escisión fue fraudulenta —y a los tribunales a poner fin por completo a la ficción.
El decreto de quiebra se dictó el 27 de junio de 2023; el expediente con el razonamiento detallado del tribunal aún no estaba disponible para consulta. Coesa no respondió a las solicitudes de comentario. Entre los acreedores figuran Gerdau, otros proveedores y bancos.
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Las fuentes
- Coesa, ex-OAS, tem falência decretada pela Justiça Valor Econômico / Folhapress · valor.globo.com ·