Aube era un importador y mayorista de ropa femenina en la aldea de Shintō, prefectura de Gunma, fundado en 2007. Las ventas alcanzaron un máximo de unos 290 millones de yenes en el ejercicio fiscal que finalizó en junio de 2018.
La divisa jugó en contra del negocio. La COVID recortó los pedidos y las ventas cayeron; después, la depreciación del yen encareció la compra de la ropa que vendía, y los márgenes se estrecharon hasta que se agotó la liquidez.
El 10 de abril de 2026, el Tribunal de Distrito de Maebashi emitió una orden de inicio de quiebra con pasivos de unos 180 millones de yenes.
Quiebra en abril de 2026 con 180 millones de yenes de deudas tras unas ventas máximas de 290 millones de yenes en el ejercicio fiscal de 2018, presionada por la COVID y el yen débil.
Un modelo de importación pura es una apuesta sobre la divisa: Aube compraba ropa femenina en el extranjero con yenes, y el yen débil de mediados de la década de 2020 convirtió los costes de compra en una marea creciente.
Primero la COVID, después el yen: los pedidos se desplomaron durante la pandemia y, justo cuando el mercado debería haberse recuperado, el tipo de cambio hizo inasequible reponer existencias.
Sin margen para repercutir costes: subir los precios para cubrir los costes de importación habría acabado con las ventas que quedaban; el importador quedó atrapado por ambos lados.
Un importador vive del tipo de cambio: el negocio de ropa de Aube, de 290 millones de yenes, funcionaba con unos márgenes que el yen débil borró; en abril de 2026, el tribunal de Maebashi la cerró con 180 millones de yenes de deudas.
El Tribunal de Distrito de Maebashi emitió una orden de quiebra para Aube el 10 de abril de 2026, con pasivos de unos 180 millones de yenes al cierre del ejercicio fiscal de junio de 2025. La empresa, fundada en 2007 en la aldea de Shintō, prefectura de Gunma, importaba y vendía al por mayor ropa femenina, con unas ventas máximas de unos 290 millones de yenes en el ejercicio fiscal que finalizó en junio de 2018. La COVID recortó los pedidos y las ventas, y la depreciación del yen elevó los costes de compra, empeorando la rentabilidad hasta que se agotó la liquidez. Publicado el 21 de abril de 2026.
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