The New York Times informó en 2024, en un artículo difundido por The Straits Times, que en 2005 el consejero delegado de Intel, Paul Otellini, presentó a su consejo la idea de comprar Nvidia por hasta 20.000 millones de dólares. Algunos ejecutivos creían que los diseños de chips gráficos podían asumir nuevas funciones en los centros de datos. El consejo se resistió: Intel tenía un mal historial a la hora de absorber empresas y la operación habría sido la mayor de su historia. Otellini dio marcha atrás. Uno de los asistentes lo calificó como «un momento fatídico».

Intel respaldó entonces un proyecto gráfico interno llamado Larrabee, liderado por Pat Gelsinger. Consumió cuatro años y cientos de millones de dólares. En 2008, Gelsinger predijo que «las arquitecturas gráficas actuales están llegando a su fin». Larrabee se retrasó respecto al calendario y su rendimiento gráfico quedó rezagado. Intel lo canceló en 2009. Gelsinger seguía sosteniendo en 2024 que más paciencia e inversión podrían haber cambiado el resultado.

El Times, citando entrevistas con más de dos docenas de antiguos directivos, consejeros y analistas, describió un patrón: los proyectos de IA se iniciaban, se proseguían durante años y luego se cerraban cuando el liderazgo perdía la paciencia o la tecnología se quedaba corta. La inversión en nuevos diseños de chips quedó en un segundo plano frente a la protección de la franquicia x86.

Larrabee supuso cuatro años y cientos de millones antes de su cancelación en 2009. En octubre de 2024, Nvidia valía más de 3 billones de dólares e Intel, menos de 100.000 millones.

El consejo rechazó la operación con Nvidia debido al mal historial de Intel en la absorción de adquisiciones y a su tamaño.

Intel situó su propio diseño híbrido de gráficos y x86 en el núcleo de Larrabee, que no funcionó.

Según el Times, los beneficios de x86 eran tan grandes que Intel en realidad no cambió de rumbo.

Proteger el núcleo rentable mientras se omiten o abandonan las apuestas por la próxima arquitectura puede costarle a un líder del mercado la era siguiente. Intel abandonó sus proyectos de IA cuando se le acabó la paciencia.

En octubre de 2024, el valor de mercado de Nvidia superaba los 3 billones de dólares, aproximadamente 30 veces el de Intel, que había caído por debajo de los 100.000 millones de dólares. Los ingresos de Intel cayeron más del 30 % entre 2021 y 2023 y recientemente había recortado 15.000 empleos. Al parecer, algunas grandes empresas tecnológicas y banqueros estaban considerando a Intel como objetivo de adquisición.

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Las fuentes

  1. How Intel got left behind in the AI chip boom The Straits Times (New York Times) · straitstimes.com ·