En febrero de 2021, tras una semana de publicaciones en redes sociales que generaron rechazo —incluida una que comparaba el clima político de Estados Unidos con la Alemania nazi—, Lucasfilm despidió a Gina Carano, quien interpretaba a Cara Dune en The Mandalorian, la serie insignia de Disney+. El comunicado del estudio anunció la decisión como un hecho: «Gina Carano no trabaja actualmente para Lucasfilm y no hay planes de que lo haga en el futuro».
El comunicado señaló el motivo sin margen de negociación: «No obstante, sus publicaciones en redes sociales que denigran a las personas por su identidad cultural y religiosa son aberrantes e inaceptables». Su personaje no regresó en temporadas posteriores. Tres años después, Carano demandó a Disney y a Lucasfilm ante un tribunal federal solicitando su reincorporación; el caso se resolvió en agosto de 2025, y Lucasfilm declaró que esperaba «identificar oportunidades para trabajar juntos».
El estudio anunció el despido como definitivo, pero las consecuencias supusieron cuatro años de litigio, resuelto en 2025, que duró más que la controversia.
El comunicado del estudio cifró toda la decisión en una sola cláusula —«no hay planes de que lo haga en el futuro»—: un personaje favorito de los fans terminó sin historia porque la persona se había convertido en el riesgo.
El despido fue inmediato por diseño: el comunicado anunció la decisión como concluida, no pendiente —una semana de publicaciones, y no quedaba ningún proceso con el que discutir.
La demanda fue el segundo costo: cuatro años de litigio por una cuenta de redes sociales, resuelto solo mediante un acuerdo —las consecuencias del despido duraron más que la controversia que lo provocó.
Un estudio que deja constancia del comportamiento de un intérprete —«aberrante e inaceptable»— cierra la puerta a la negociación. Sin embargo, el despido no fue el final: el litigio se prolongó cuatro años más allá de la controversia.
Carano demandó a Disney y a Lucasfilm ante un tribunal federal de California en febrero de 2024, con apoyo financiero de Elon Musk, solicitando 75.000 dólares en daños y ser reincorporada a la serie. El 7 de agosto de 2025 las partes anunciaron un acuerdo, cuyos términos son confidenciales; Lucasfilm describió a Carano como «siempre bien respetada por sus directores, compañeros de reparto y personal».
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