Los Zone fueron el primer dispositivo wearable de Dyson: auriculares de diadema con un compresor y un filtro integrados que soplaban aire purificado hacia la nariz y la boca de quien los llevaba. En su desarrollo se invirtieron seis años, decenas de modelos de utillaje y decenas de millones de dólares, según estimaciones. Anunciados en marzo de 2022 a un precio de unos 950 dólares en Estados Unidos, llegaron a las tiendas en 2023 con críticas durísimas: Wired calificó el aspecto de visera de vergonzoso y aconsejó a sus lectores que no los compraran.
El veredicto del mercado fue aún más contundente. El ingeniero jefe Jake Dyson dijo que los Zone vendieron «miles» de unidades y que esa cifra «no es sostenible»; los minoristas liquidaron el stock restante a 259,99 dólares, y la cadena británica John Lewis declaró a Wired que no recibiría más unidades. Los auriculares sucesores, los OnTrac, lanzados en julio de 2024 a 499,99 dólares y sin purificador, vendieron diez veces más.
A mediados de 2025 Dyson había dejado de fabricar los Zone, aunque conservó el utillaje —«creemos que volverá en el futuro»— y calificó el producto de «completamente adelantado a su tiempo» por resolver un problema «de nicho». El propio análisis posterior de la empresa señaló la verdadera limitación: a la gente le importa de verdad cómo se ve un producto cuando lo lleva puesto en la cabeza.
Dyson invirtió seis años y decenas de millones en los Zone, pero solo vendió miles de unidades a 950 dólares; el aspecto que lucía en la cabeza importó más que las especificaciones, así que detuvo la producción.
El producto se situaba en la intersección de dos nichos —los compradores de auriculares premium y la purificación de aire portátil— y la superposición era pequeña incluso según el propio relato de Dyson
Los wearables se juzgan tanto por su aspecto como por sus especificaciones: la visera fue objeto de burla en las reseñas y de rechazo por parte de los compradores, una limitación que Dyson admitió haber subestimado
Se comprometieron seis años y decenas de modelos de utillaje antes de que el mercado votara: un margen demasiado largo para corregir el rumbo, de modo que el veredicto llegó con todo el costo asumido
Si un producto necesita que dos nichos se superpongan, dimensiona la apuesta como si esa superposición fuera todo el mercado: ese es el mercado, y en un wearable el aspecto forma parte del producto.
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