Condé Nast anunció el 16 de abril de 2026 que la revista Self cerraría tras 47 años. El consejero delegado, Roger Lynch, comunicó la decisión en un correo interno. La cobertura de bienestar de Self se integró en Allure y Glamour. El cierre puso fin a la existencia completa de la marca: ya había dejado la edición impresa en 2017 como la primera publicación de Condé Nast en pasar a ser totalmente digital.
Las publicaciones cerradas, entre ellas Self, la edición italiana de Wired y tres ediciones internacionales de Glamour, representaban el 1 % de los ingresos de Condé Nast y fueron descritas como no rentables. Lynch afirmó que mantenerlas «limita nuestra capacidad de invertir en las ideas y áreas que impulsarán el crecimiento futuro». Siete de las mayores marcas de Condé Nast concentraban entonces el 85 % de los ingresos de la compañía.
El cierre fue la última de una serie de consolidaciones en Condé Nast: Pitchfork se integró en GQ en 2024, Teen Vogue en Vogue en noviembre de 2025, y el sitio LGBTQ+ Them se vendió a Equalpride en febrero de 2026. Condé Nast también anunció una reestructuración de su división tecnológica, citando el rápido avance de la IA.
Condé Nast la cerró, integrando su cobertura en Allure y Glamour, para centrarse en siete marcas que generaban el 85 % de los ingresos.
Self había sido no rentable durante años, aportando solo el 1 % de los ingresos de Condé Nast mientras absorbía costes editoriales y operativos desproporcionados respecto a sus ingresos.
La tendencia de consolidación en Condé Nast reflejaba una estrategia de concentrar recursos en sus siete mayores marcas, que generaban el 85 % de los ingresos.
Tras poner fin a la edición impresa en 2017, Self como publicación exclusivamente digital nunca encontró un modelo de ingresos sostenible independiente de la publicidad impresa.
Una revista que solo representa el 1 % de los ingresos y no es rentable no tiene argumentos para sobrevivir cuando un editor decide centrarse en sus principales fuentes de ingresos, independientemente de su historia o de la lealtad de su audiencia.
El contenido de bienestar de Self se absorbió en Allure y Glamour. El cierre formó parte de una ola de consolidación de Condé Nast que también integró Teen Vogue en Vogue y eliminó varias ediciones internacionales. Condé Nast reestructuró su división tecnológica citando el avance de la IA.
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