MC Poze do Rodo, una de las voces más reproducidas del funk brasileño, estaba fichado por la discográfica carioca Mainstreet Records desde marzo de 2021. El 29 de mayo de 2025 fue detenido en su domicilio por la policía de represión al narcotráfico de Río (DRE) mediante una orden temporal: la investigación lo acusaba de apología del delito y alegaba que sus conciertos eran financiados por la facción Comando Vermelho, citando entre las pruebas un concierto del 19 de mayo en Cidade de Deus. El caso seguía abierto cuando volvió a ocurrir.
El 15 de abril de 2026 la policía federal lo detuvo por segunda vez, en una megaoperación contra un esquema de blanqueo de dinero que movía más de 1.600 millones de reales; un habeas corpus lo dejó en libertad el 14 de mayo. Dos investigaciones penales en catorce meses convirtieron al artista en no asegurable para trabajos de cara a las marcas: los conciertos se congelan, los colaboradores se retiran y la base de ingresos de la discográfica se erosiona mucho antes de que concluya cualquier juicio. El 20 de julio de 2026 Mainstreet anunció que el contrato había terminado, presentándolo como una decisión mutua.
La prensa lo describió como el fin de un acuerdo a escala de millones de reales. Para la discográfica el cálculo fue comercial y no moral: un contrato discográfico monetiza los lanzamientos, los conciertos y la disponibilidad de un artista, y los tres se habían derrumbado por partida doble. La ruptura cerró una de las asociaciones más lucrativas del funk sin un solo veredicto judicial.
Mainstreet rescindió el contrato millonario en reales tras la segunda detención, amortizando el valor restante porque la disponibilidad del artista se había derrumbado por partida doble.
La discográfica había incorporado al acuerdo el precio de la imagen callejera del artista; una vez que el Estado actuó dos veces, el riesgo dejó de ser color de marca y pasó a ser operativo
Las detenciones cancelan conciertos, congelan colaboraciones y hacen que los socios de marca se retiren: la base de ingresos del contrato se erosiona antes de que concluya cualquier juicio
Presentar la ruptura como un acuerdo mutuo permitió a ambas partes mantener la puerta abierta, pero el valor restante del contrato se amortizó de todos modos
Un contrato de talento con el riesgo legal incorporado en el precio es una apuesta con cláusula de reinicio: una detención es publicidad, dos detenciones reescriben la economía, y la discográfica se retira antes de cualquier veredicto.
Mainstreet siguió adelante sin su mayor nombre del funk mientras continuaban las dos investigaciones: apología del delito y presuntos vínculos con facciones desde 2025, y blanqueo de dinero desde 2026. El catálogo de Poze permaneció en las plataformas de streaming. Ninguna discográfica anunció un fichaje comparable mientras los casos seguían abiertos.
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